miércoles, 15 de setiembre de 2010

La persecución política, en la Argentina Actual, según Monty Python.

http://www.youtube.com/watch?v=8mzfyVluiIU

Menenzinger Z, y la Socialdemocracia Europea.


¿Rodríguez Zapatero imita a Carlos Saúl?, ¿o su “inspiración” es la Alianza Progresista-Izquierda Rojiverde alemana?

Si, la de Socialdemócratas y Verdes, encabezada por Gerhard Schröder.

¿Pero la Agenda 2010 es muy parecida a la del Turco?; ¿los socialistas y ambientalistas copiaron al Menemismo?

No, no es para tanto, fue el Turco el que copio; y su modelo fue Felipe Gonzáles del PSOE. ;-P

Claro, el Sevillano tenía atrás los subsidios de la CE; y el Turco a los amigos yanquis, que son del palo.

En fin, uno no sabe que es más beneficioso con USA; si ser un aliado o un enemigo.

La data de abajo es del Diplo, de Febrero del 2004.



El fracaso programado de los sindicatos alemanes.

A comienzos de 2003 el sindicalismo alemán se precipitó en una crisis sin precedentes, que redujo su influencia política y que marca la ruptura del consenso fundador del sistema social alemán al cual adherían tradicionalmente los sindicatos, las patronales y los grandes partidos políticos, tanto el Partido Social Demócrata (SPD) como el Partido Demócrata Cristiano vinculado al movimiento obrero católico.

El consenso entre trabajadores, patrones y dirigencia política se basaba en tres pilares: a) el Estado de bienestar establecido por Otto von Bismarck en el siglo XIX y luego consolidado por los gobiernos demócrata-cristianos en los años 1950; b) la "autonomía colectiva", un sistema de negociación colectiva en las ramas profesionales establecido a comienzos del siglo XX, cuya autonomía fue plenamente reconocida por el Estado luego de la Segunda Guerra Mundial; y c) el sistema de "codeterminación" en las instituciones y empresas que los gobiernos democristianos concedieron al movimiento sindical en la década del '50 y que reforzó un gobierno socialdemócrata en los años '70. Estos derechos se ejercen principalmente en los consejos de empresa, pero también en los consejos de vigilancia de las grandes empresas.

En la actualidad, el primer pilar está sometido a fuertes ataques de las patronales, de los partidos demócrata cristianos y liberales, e incluso del Partido Social Demócrata Alemán (SPD), después del espectacular viraje de marzo de 2003, cuando el canciller Gerhard Schröder anunció una profunda reestructuración del sistema social.

Sin embargo, Schröder ganó dos veces las elecciones gracias al apoyo de las organizaciones sindicales. En 1998 había cumplido sus promesas electorales al abolir las leyes que el gobierno de Helmut Kohl había hecho votar -a pesar de la fuerte oposición sindical- y que reducían las indemnizaciones por enfermedad y las jubilaciones. Pero poco tiempo después Schröder volvió sobre sus pasos, reformando a su vez el sistema de jubilaciones e introduciendo un componente de capitalización. El movimiento sindical terminó por aceptarlo con el argumento de que se salvaguardaba el principio de distribución y que los fondos de pensión complementarios abrirían un nuevo ámbito para la negociación colectiva.

En forma implícita, esta aceptación era también la contrapartida de una reforma de la ley relativa a los consejos de empresa que debía facilitar la representación de los trabajadores, en particular en las pequeñas empresas. Pero este compromiso no era explícito. En el marco tripartito del "Pacto para el empleo" de 1998, las organizaciones sindicales aceptaron otros acuerdos, en especial en enero de 2000, cuando suscribieron la fórmula de una "política salarial razonable a mediano plazo". Eso se tradujo en una reducción del salario real, sin por ello cumplir con la promesa de crear nuevos empleos, de manera que el IG Metall terminó por decretar el "fin de la razonabilidad salarial" y por reivindicar una recuperación salarial sustancial, que sólo alcanzó de manera parcial.

En agosto de 2003 la Comisión Hartz, encargada por el gobierno de elaborar una reforma de la política de empleo, propuso medidas para mejorar la eficacia de la Oficina Federal del Trabajo, pidiendo al mismo tiempo más sacrificios a los desocupados. Los solteros tendrían que aceptar ofertas de empleos peor pagos y más alejados de sus domicilios. En caso de rechazo insuficientemente justificado se suspenderían los subsidios de desempleo. Estas opciones le fueron arrancadas al movimiento sindical a cambio de la promesa, renovada por el Canciller durante la campaña electoral, de no disminuir ni la duración ni el nivel de los subsidios de desempleo.

Poco después de haber obtenido el apoyo sindical para las elecciones de octubre de 2002, el Canciller presentó en el Parlamento, el 14 de marzo de 2003, un extenso proyecto de reforma del Estado de bienestar, denominado Agenda 2010 (ver recuadro). Este proyecto contradice sus promesas y preanuncia una reducción de las prestaciones de los seguros de desempleo, enfermedad y vejez, al igual que una flexibilización del derecho laboral, destinada en particular a facilitar los despidos en las pequeñas empresas y a derogar los convenios colectivos por rama. De esa manera satisface ampliamente las reivindicaciones patronales, al disminuir el coeficiente de los aportes sociales y ampliar la desregulación del derecho del trabajo 1.

Este viraje político es el resultado de un cambio profundo del entorno ideológico alemán. Después de la victoria electoral de la coalición verdirroja del canciller Schröder, el neoliberalismo recuperó rapidamente su hegemonía cultural en la prensa y en el sector audiovisual. Mediante una campaña de descrédito sin precedentes, los medios de comunicación, incluidos aquellos que en general se consideran de centroizquierda, denunciaron el excesivo poder político del "lobby sindical", factor que bloquearía las reformas del Estado de bienestar necesarias para recuperar la competitividad de la economía germana y condición previa a un nuevo crecimiento y a la creación de empleo.

Afiliación en retroceso

Más que nunca, los sindicatos se encuentran casi completamente aislados y en dificultades para contrarrestar las tesis de la vulgata neoliberal sobre las razones de los malos resultados de la economía alemana, que se deberían a un costo laboral demasiado elevado y a una legislación laboral demasiado rígida (ver Ganssmann, pág. 22). Las tesis no son nuevas, pero lograron influir sobre los discursos de los dirigentes del SPD y de los Verdes y terminaron por establecer un nuevo patrón de justicia social: se considera justo lo que crea empleo. La creación de empleos requeriría la moderación salarial y la reducción de las cargas sociales, es decir, recortar el Estado de bienestar.

Estos ataques afectaron a un sindicalismo inmerso en una crisis estructural profunda y cuya base viene achicándose desde hace una década. Partiendo de una cifra récord de 12 millones de miembros en 1991, en razón de la reunificación política y sindical, los sindicatos afiliados a la confederación sindical DGB sólo representaban a 7,7 millones de adherentes a fines de 2002, y esto a pesar de que el año anterior absorbieron al sindicato de empleados DAG. La tasa de sindicalización en la DGB, que durante mucho tiempo se mantuvo por sobre el 30%, cayó ahora al 20%.

Estas pérdidas resultan principalmente de cambios económicos como la caída del empleo en Alemania del Este y el crecimiento del sector terciario, pero también revelan un cierto desinterés de los asalariados, que se traduce en la ausencia de nuevas afiliaciones, en particular de jóvenes, y en una pérdida de audiencia. Durante las elecciones de los consejos de empresa de 1998, dos tercios de los votados eran miembros de un sindicato de la DGB. En las elecciones de 2002 representaban apenas un 58%.

Más dramático aun, esta reducida base sindical ya no parece compartir las convicciones de sus líderes. Según un sondeo de opinión financiado por la DGB, el 48% de los afiliados considera que los recortes en el presupuesto social preconizados por el gobierno de Schröder son justos, sólo un 37% los considera excesivos.

Esta diferencia interna explica el escaso éxito entre los sindicalizados de la movilización contra la Agenda 2010 iniciada por el IG Metall y el sindicato de servicios Verdi, que representan por sí solos a más de dos tercios de los afiliados de la DGB. Así, sólo 90.000 personas participaron en las doce manifestaciones públicas que tuvieron lugar en la jornada de acción nacional del 24 de mayo de 2003. Cifra modesta si se la compara con la manifestación del 1 de noviembre de 2003, organizada sobre el mismo tema por Attac, el Partido Demócrata Socialista (PDS, ex comunista) y algunas organizaciones sociales, a la cual varios sindicatos terminaron por sumarse: nada más que en Berlín se movilizaron 100.000 personas 2. Es demasiado pronto aún para saber si ello representa una erupción transitoria o si marca el inicio de una política común de movilización de los sindicatos y de las organizaciones sociales, hoy divididas.

"Mal menor"

Unos días antes de la manifestación del 24 de mayo, los dirigentes del sindicato de químicos IG BCE y de otros dos pequeños sindicatos habían hecho pública una declaración común que reconocía la "necesidad de las reformas" de Schröder, y afirmaban estar dispuestos a participar en ellas. Si bien este punto de vista es minoritario en el aparato sindical, sin duda muchos afiliados lo comparten, de ahí su escasa participación en la manifestación. Como consecuencia de estos desacuerdos internos acerca de la estrategia a seguir, las direcciones sindicales decidieron "suspender" la movilización de los afiliados y dar prioridad a la negociación con el gobierno, con la esperanza de poder modificar algunos detalles del proyecto.

Hasta el congreso extraordinario del SPD en junio de 2003, que terminó por adoptar la Agenda 2010 casi por unanimidad (un 90% de los votos), los sindicatos apostaron a su influencia indirecta sobre el partido. Según recuentos efectuados tanto por la prensa como por los sindicatos, tres cuartas partes de los diputados socialdemócratas son miembros de la DGB. Aun sin alcanzar este porcentaje, el grado de sindicalización de los miembros del partido es también considerable. A pesar de esta influencia numérica, los sindicatos no consiguieron que el partido rechazara el plan del gobierno de Schröder. A lo sumo obtuvieron algunas mejoras parciales, que el gobierno liquidó en el posterior regateo con la oposición demócrata cristiana con vistas a obtener un voto favorable en la Bundesrat (segunda Cámara legislativa), para lograr la definitiva adopción integral del proyecto de la Agenda 20103.

¿Cómo explicar este fracaso? Tal como habían hecho los sindicatos con las recomendaciones de la Comisión Hartz, el ala izquierda del partido parece haber elegido, por un reflejo de supervivencia, lo que considera el mal menor: es preferible aceptar el proyecto Schröder, mejorándolo en lo posible, que favorecer la victoria de los demócrata cristianos y su proyecto de desregulación social, juzgado mucho más radical y abiertamente antisindical.

Los sindicatos son en parte responsables del deterioro de su imagen, puesto que siempre descuidaron definir los principios teóricos que justificaran los compromisos que solían asumir en las negociaciones, tanto a nivel nacional como sectorial o empresarial. Al limitarse a encubrir estas prácticas mediante una retórica maximalista, los dirigentes sindicales ven aumentar sus dificultades para comunicarse con la masa de trabajadores e incluso con sus propios afiliados, por lo general más moderados. El movimiento sindical carece de un proyecto alternativo creíble, de una nueva síntesis capaz de superar las divergencias internas. Ni siquiera los escasos intelectuales que permanecen cerca de los sindicatos proponen nuevas recetas 4. Algunos les recomiendan abandonar la acción política y concentrarse en su ocupación tradicional: la negociación colectiva.

Sin embargo, en la actualidad los sindicatos experimentan una dificultad creciente para cumplir esa función. En junio de 2003, por primera vez en cincuenta años, el IG Metall fue obligado a desistir de una huelga que no obtuvo resultados positivos. En verdad, se trataba de una situación particular: un movimiento para la adopción de las 35 horas en Alemania del Este. Pero allí se reveló también una fractura entre sus afiliados del Este y del Oeste. Fueron los consejos de empresa de los grandes establecimientos del Oeste los que rechazaron solidaridarizarse con sus colegas del Este, por temor a causar dificultades a sus empresas y a poner en peligro sus empleos. Eso pone de relieve la vulnerabilidad de los sindicatos frente al corporativismo de empresa y al chantaje del empleo.

Al reivindicar una mayor descentralización de la negociación colectiva, los empleadores piensan explotar aun más esas posibilidades. No contentos con las cláusulas de apertura ya introducidas en muchos convenios colectivos por rama, reclamaron una ley que las hiciera obligatorias. Eso provocaría un cuestionamiento del segundo pilar del sistema social alemán -la negociación por rama- y un debilitamiento suplementario de los sindicatos. El propio Schröder abrió la caja de Pandora al incluir en su Agenda 2010 la amenaza de una intervención legislativa si los interlocutores sociales no alcanzaran un acuerdo sobre la cuestión. La oposición demócrata cristiana aprovechó la oportunidad para presentar a la Bundesrat un proyecto de ley para abolir parcialmente el "principio de preferencia" que prioriza el convenio por rama y prohíbe acuerdos derogatorios negociados por los consejos de empresa.

Los demócrata cristianos esperaban obtener el apoyo de los socialdemócratas para este proyecto de ley, a cambio de su consentimiento para la adopción integral de la Agenda 2010. En el compromiso final del 15 de diciembre de 2003, los socialdemócratas hicieron muchas concesiones, sobre todo al aceptar elevar el umbral para la aplicación de la ley sobre despidos, pero rechazaron toda ley que destruyera la prioridad del convenio por rama. Finalmente, ese fue el único éxito que obtuvieron los sindicatos. Un pobre resultado, que no permite ocultar en el balance un importante fracaso.

1. Para un análisis detallado de la Agenda 2010 y de su aplicación, véase Udo Rehfeldt, "Allemagne: Poursuite de la réforme de l'Etat-providence", Chronique Internationale de l'IRES, N° 85, noviembre de 2003, Noisy-le-Grand.

2. Es difícil explicar las razones de este (relativo) éxito. Aparentemente, muchos jubilados se unieron al cortejo para expresar su cólera contra los proyectos gubernamentales. Para un análisis de los disensos entre las organizaciones sindicales y sociales, véase el artículo de Anne Allex, "Wem gehört die Demo?" en la revista de la izquierda sindical Express, N° 11, diciembre de 2003.

3. Los demócrata cristianos son mayoría en la Bundesrat, la segunda Cámara legislativa alemana, y pueden bloquear gran parte de los proyectos de ley del gobierno.

4. Como contribución al debate, véase Frank Deppe, "Gewerkschaften unter Druck", suplemento de Sozialismuus, septiembre de 2003; y también Gewerkschaftliche Monatshefte, la revista teórica de la DGB, mayo de 2003.

La Agenda 2010

Rehfeldt, Udo

Entre las medidas de la Agenda 2010 adoptadas por el Parlamento en 2003 luego de las concesiones acordadas a la oposición el 19 de diciembre, figuran:

Desempleo: el período de indemnización se acorta de 32 a 12 meses (18 meses para los mayores de 55 años); tras ese lapso, los desocupados, que podían cobrar en promedio un 67% de sus ingresos anteriores, sólo percibirán un subsidio del orden de los 345 euros por mes; aquellos que permanezcan desocupados por mucho tiempo se verán obligados a aceptar una oferta de empleo cualquiera sea su nivel de remuneración; en caso de rechazo, sus subsidios podrán ser reducidos o incluso suprimidos; algunas agencias de empleo temporario han sido autorizadas a instalarse en las agencias de empleo, denominadas en adelante "Job centers"; se flexibilizan las condiciones de licenciamiento para las empresas de 5 a 10 asalariados.

Seguro médico: se creará un cupón moderador para las consultas médicas (10 euros por trimestre; 10 euros suplementarios en caso de visita a un especialista), para la compra de medicamentos (10% del precio con un mínimo de 5 euros y un máximo de 10 euros) y para las internaciones hospitalarias; los gastos por anteojos y dentistas, para adultos, no serán reintegrados; las cotizaciones para los resarcimientos por licencia sólo se aplicarán a los asalariados.

Jubilaciones: las pensiones se congelan y sufrirán un aumento de las deducciones para pagar el subsidio familiar; a partir de 2006 las jubilaciones anticipadas se postergarán progresivamente de los 60 a los 63 años; la capitalización, favorecida en 1998, obtendrá una nueva ayuda fiscal.

Ficha Documental Ficha documental

Autor/es

Udo Rehfeldt

Publicado en

Edición Cono Sur

Número de edición

Número 56 - Febrero 2004

Páginas:

20,21,22

Traducción

Teresa Garufi

Artículos Vinculados Artículos vinculados

Temas

Políticas Locales

Países

Alemania (ex RDA y RFA)

http://www.insumisos.com/diplo/NODE/128.HTM#130


Ofensiva Sindical, Europa se “cubaniza”


Tom Strohschneider entrevistó para Freitag a Hans Jürgen Urban, miembro de la directiva de IG Metall sobre el otoño caliente de la DGB, la necesidad de una reconversión social y ecológica y de encontrar una mayoría social para ello.

Der Freitag: Los griegos van a la huelga, los franceses salen a la calle, en España se paralizarán los puestos de trabajo. Como sindicalista alemán debe usted de estar celoso.

Hans-Jürgen Urban: Para nada. También aquí, aunque reine la calma en medio de un ambiente enrarecido, la imagen de tranquilidad absoluta no es más que un espejismo. En las empresas y entre los parados, entre los trabajadores en precario y las familias, se extiende la convicción de que la política les ha sacrificado como primeras víctimas en su “superación de la crisis”. En lo que se refiere a los sindicatos, en toda la DGB (Deutsche Gewerkschaftbund, Federación alemana de sindicatos) estamos preparando acciones para este otoño. Y serán algo más que una manifestación el sábado por la tarde.

¿Pero por qué en otoño?

Todavía domina la inseguridad sobre las posibilidades de éxito de la protesta. Todavía han de explicarse con mayor claridad las desastrosas consecuencias de la política del gobierno y discutir sobre las estrategias más adecuadas a oponerle. Se trata del paquete de recortes planeado por el gobierno general, de la escandalosa política de regulación y distribución del pago sanitario del ministro de sanidad [Philipp] Rösler [que desplaza los costes del empresario al trabajador, N.T.], pero también de conservar los puestos de trabajo y los salarios. La crisis todavía no ha terminado.

IG Metall puede estar satisfecha con su política hasta la fecha: las recompensas a los destructores de empleo y los empleadores a tiempo parcial se encuentran entre sus objetivos principales. ¿Cree que con este telón de fondo puede que haya quien decida pasarse al otro bando?

La fuerza de la crisis ha dejado a muchos agentes sociales en estado de shock. Los sindicatos intentaron al comienzo no permitir la infracción de los contratos y convenios y el deterioro de la producción en las empresas hasta su desplome. Han habido oportunidades de cooperación de las federaciones empresariales con el gobierno federal que hemos aprovechado para ello. Se podría hablar de un nuevo corporativismo de la crisis, que ya ha demostrado de sobra su éxito. Lo que deberíamos preguntarnos es no obstante algo mucho más intrigante: ¿es bueno este modelo para un cambio de ciclo como en el que nos encontramos?

¿Y usted que respondería?

Tengo serias dudas al respecto. Es claro que no se superarán los problemas y obstáculos presentes con una estrategia puramente defensiva. Las posibilidades de influir de los sindicatos son por lo demás frágiles, en la medida en que dependen de su poder de negociación y capacidad de movilización. Dicho de otro modo: tenemos que pasar a la ofensiva.

El filósofo Oskar Negt ha comentado recientemente que los sindicatos necesitan “de nuevo una utopía fuerte”. ¿La echa usted en falta?

El significado de utopía ha sido muy castigado a lo largo de la historia. Pero lo cierto es que cuando se encuentran a la defensiva, los sindicatos tienden en ocasiones a tomar un punto de vista pragmático. O echan mano de acusaciones morales hacia los excesos del capitalismo financiero. Se excoria a los directivos por su avaricia, se apela a las reglas de los empresarios decentes. Todo esto es comprensible, pero cae muy rápido en saco roto. Los mercados financieros y el desvergonzado sistema de enriquecimiento funciona con otros parámetros morales. No se puede alcanzar a los beneficiarios de él con apelaciones a la moral y a la decencia.

En mi opinión, aún más necesario que un debate moral es –lo mismo para los sindicatos que para la izquierda en general– un debate estratégico orientado políticamente: análisis bien fundamentados de los orígenes económicos y políticos de la crisis, formulaciones de alternativas estratégicas, una evaluación realista de las resistencias que se esperan y del trabajo para otro modelo de desarrollo social y económico, los puntos fundamentales para la orientación de la política del día a día. De lo contrario, si nos limitamos a criticar el capitalismo financiero con argumentos morales, no importa lo buenos que sean, entonces fracasaremos aplicando una política de paños calientes que deja intactos los privilegios y las estructuras de poder.

Habla de alternativas. ¿En qué está pensando?

En mi opinión hay un tres vértices en la solución al problema, en los que se encuentran tres cuestiones clave. Primero: la cuestión de la democracia. El capitalismo de mercado financiero nos ha conducido a un evidente déficit democrático. Los actores de mercado se manejan a los gobiernos electos como se conduce al ganado, y en las empresas siguen en pie los derechos de co-decisión formalmente intactos, pero la fuerza de la racionalización orientada al beneficio socava las posibilidades reales de influencia de los trabajadores mientras Europa se dirige hacia un régimen de deuda en el que el Diktat del ahorro obligatorio constriñe cada vez más el espacio para maniobrar. ¡Un desarrollo fatal!

¿Más regulación entonces? Eso pertenece ya casi a las demandas habituales en el campo de la política.

Me refiero a una variante mucho más ofensiva. No se trata únicamente de la estabilización de los mercados financieros. Eso es necesario, pero no suficiente. Se trata de recobrar la primacía de lo político en relación a los mercados financieros y con ello, del terreno de juego de la democracia. Y se trata de cuestiones relativas a la democracia económica dentro de la economía real. Sin una redistribución real del poder en la economía, fracasaremos. Esto también es válido en relación a otro de los dos problemas clave: la sostenibilidad ecológica.

El actual modelo de desarrollo fosilizado ya no es consistente con una relación sostenible con la naturaleza. Se trata de la ecologización de la economía, del consumo y –y esto lo digo como empleado del sector metalúrgico con pleno convencimiento– del modelo industrial de creación y agregación de valor. Eso significa para los sectores claves como la industria del automóvil una profunda reconversión.

No le habrán obsequiado, pues, precisamente con aplausos en IG Metall por afirmaciones como ésa.

Lo formularé de otro modo: continuamos, pese a todo. A comienzos de los años noventa IG Metall tenía un concepto del automóvil y del medio ambiente que, leído hoy, resulta sorprendentemente visionario. Se trata de la reconversión de la la industria del automóvil a partir de un concepto fundamentalmente nuevo de movilidad. Así volvemos al mismo punto. Debemos repetir una y otra vez por qué, razonablemente, sin una renovación ecológica de la crisis estructural –palabra clave: sobreproducción– no conseguiremos nunca superarla. Y esta idea ha de abrirse paso a través de los intereses a corto plazo de los accionistas, una tarea condenadamente complicada.

La ayuda pública a la compra de automóviles exigida por la IG Metall más bien parece andar por el viejo camino…

En conjunto, las estrategias del pasado reciente que demandaban una reconversión ecológica no han sido justas. Pero eso puede explicarse.

¿Qué quiere decir?

Una política industrial de reconversión ecológica y social del modelo industrial, controlada políticamente, debe demostrar a las personas a las que concierne las perspectivas para el mantenimiento de la ocupación y los salarios. ¡Tienen el derecho a conocerlo y se les ha privado de ese mismo derecho! Y con esto llegaríamos al al tercer problema clave: una estrategia de desprecarización del trabajo y de la económica, no solamente en lo que se refiere a la reconversión ecológica.

A ello pertenecen: un salario mínimo establecido por ley [que no existe en Alemania, N.T.], una seguridad básica orientada a la demanda, pero también una protección efectiva de los desempleados contra la obligación, cada vez más represiva, de aceptar trabajos cada vez peores. Igualmente, se trata de un nuevo modelo de trabajo, de respetar los proyectos de vida individuales y de satisfacer las demandas de paridad de género. En pocas palabras, se trata de una nueva mezcla de un estilo de vida soberano en lo individual y de seguridad en lo social.

Si lo entendemos como el esbozo de una nueva idea rectora, debería usted de conseguir una mayoría en el campo sindical. Y aún algo todavía más difícil: una alternativa como ésta debe ser aceptada en la sociedad, si es que nunca llega a tomar cuerpo.

Eso está fuera de toda duda: nos queda todavía por delante mucho trabajo por hacer. Pero en relación a los sindicatos soy resolutamente optimista. Un proyecto que esté vinculado a la modernización ecológica desde una perspectiva social encontrará el apoyo de la mayoría de miembros de la DGB. Primero está el querer, luego está el poder. Y eso quiere decir que los sindicatos tienen que recobrar el poder de organización y negociación, y hacerlo reforzando la organización y la lucha sindical. Porque la realización de los tres vértices que he mencionado antes o después conduce al conflicto con los intereses económicos y políticos de las élites. ¿Y llegados a este punto qué hacer?

¿Tiene usted una respuesta?

Sólo conozco una manera históricamente probada de que los intereses de la mayoría se abran paso hasta establecerse: ¡la democracia! Y ésta es imposible sin la autoridad necesaria de un estado democrático, que para los propietarios debería dejar de ser un tabú. La democracia es imposible sin una nueva mayoría en la sociedad y en la política. A este respecto, se le ha exigido mucho únicamente a los sindicatos.

Se trata también de las coaliciones. Usted ha propuesto recientemente el concepto de “izquierda mosaico”. ¿A quién apunta esta idea?

Un mosaico es algo construido, algo que no surge de la nada ni por sí mismo, algo en lo que se debe trabajar. Un mosaico se compone de muchas piedras diferentes y desarrolla toda su fuerza solamente como obra conjunta. La metáfora apunta también a una nueva forma de cooperación política que abarque desde los partidos y los movimientos sociales hasta otros actores de la sociedad civil y que respete diferentes orígenes, tradiciones y culturas. Para los sindicatos significa alcanzar a otros actores en la sociedad e introducir la prospectiva de conseguir una mayoría conjunta para una reorientación radical tanto en la sociedad como en la arena parlamentaria.

¿Piensa en una coalición rojo-rojo-verde [SPD, LINKE y Los Verdes, N.T.]?

No veo en el horizonte próximo ninguna otra constelación capaz de introducir al menos la oportunidad de profundas reformas estructurales. Más allá de esta opción no hay por el momento nada más. Dicho lo cual, tampoco hay, de momento, un proyecto sólido para la formación de una coalición rojo-rojo-verde. Y hasta ahora algunos se dedican abiertamente más al cruce de acusaciones y el tacticismo más torticero que a elaborar un proyecto político común. Algo del todo punto irresponsable.

En la Baja Sajonia tuvo lugar recientemente un encuentro entre representantes del SPD, los Verdes y DIE LINKE al que fue invitado la sección regional de la DGB. ¿No deberían tener los sindicatos un papel mayor que el de moderador? ¿O ésta no ocurre debido a la tradicional vinculación con el SPD? Los años de colaboración privilegiada con el SPD son cosa del pasado. La política de la Agenda 2010 fue el hachazo con el que la socialdemocracia cortó el cordón que la unía a los sindicatos. Pero también sería una ilusión creer que otro partido podría ocupar su lugar como socio privilegiado de los sindicatos, ya sean los Verdes o DIE LINKE. Debemos seguir siendo sindicatos unitarios e independientes de todo partido político para tener las oportunidades de abrir nuevos espacios en los que se trabaje para una nueva mayoría política y social.

Hans-Jürgen Urban es miembro de la directiva de IG Metall y fundador del Institut Solidarische Moderne para la formación de una mayoría social de izquierdas en la República Federal Alemana.
Traducción para www.sinpermiso.info: Àngel Ferrero

http://www.redescristianas.net/2010/09/11/%E2%80%9Clos-sindicatos-tenemos-que-pasar-a-la-ofensiva-en-toda-europa%E2%80%9D-entrevistahans-jurgen-urban/

Alemania.- El sindicato alemán IG Metall exige una subida salarial del 6% para los trabajadores del acero

http://www.finanzas.com/noticias/economia/2010-08-27/336665_alemania--sindicato-aleman-metall-exige.html


El Regreso del Corporativismo (Factores de Poder); “Lasalle vive”.



Y a quien le esta avisando Manolo?

Anónimo de 18.55

Me pregunto a partir de la pregunta de don Anónimo:
Qué es lo que está avisando Manolo?
Un Apocalipsis posible mirando la mesa de arena en la que cierta organización que nunca, pero nunca coaguló como alternativa se constituya como sujeto histórico, tal vez?
Salut!

El Coyote

http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2010/09/manchester-y-la-via-argentina-para-la.html



De hecho, oímos poco de estas uniones porque es lo normal, incluso se puede decir que es el estado natural de cosas de las que nunca se oye hablar.

Los patronos constituyen, a veces, incluso uniones específicas para reducir los salarios por debajo de aquel nivel.

Estos acuerdos se llevan a cabo siempre con el más absoluto silencio y secreto hasta que se ejecutan, y nunca se hacen públicos cuando los trabajadores se someten, como a veces ocurre, sin resistencia.

No obstante, estas uniones se encuentran a menudo frente a uniones defensivas de los trabajadores, quienes en ocasiones, sin existir siquiera una provocación de este tipo, se unen para elevar los salarios.

Las razones que esgrimen estriban a veces en el alto precio de los bienes de subsistencia y, a veces, en los grandes beneficios que los patronos sacan de su trabajo.

Ahora bien, sean sus uniones defensivas u ofensivas, se suele hablar mucho de ellas.

Para precipitar una solución recurren siempre a grandes alborotos y a veces a la violencia y a los atropellos más sorprendentes.

Están desesperados y proceden con el frenesí propio del hombre en ese estado, cuya alternativa es morirse de hambre o forzar a sus patronos a que, por miedo, cumplan sus exigencias.

En estas ocasiones los patronos reclaman tanto como ellos, y exigen la ayuda de los magistrados civiles, y el cumplimiento riguroso de las leyes establecidas con tanta severidad contra la asociación de sirvientes, trabajadores y jornaleros.

Los obreros, en consecuencia, muy rara vez obtienen ninguna ventaja de la violencia de estas acciones desesperadas.

En parte por la intervención del magistrado civil (Estado), en parte por la firmeza superior de los patronos (Amos-Masters), y en parte por que la mayor parte de los trabajadores están bajo el nivel de subsistencia.

Por eso, generalmente, terminan en nada más que el castigo, o la ruina, de los cabecillas.

http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2009/11/sindicatos-segun-adam-smith-traduccion.html



2.- Los factores reales del poder

Sí, señores; existe, sin duda, y este algo que investigamos reside, sencillamente, en los factores reales de poder que rigen en una sociedad determinada.

Los factores reales de poder que rigen en el seno de cada sociedad son esa fuerza activa y eficaz que informa todas las leyes e instituciones jurídicas de la sociedad en cuestión, haciendo que no puedan ser, en sustancia, más que tal y como son.

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Supongamos esto.

Supongamos que el país, por este siniestro, quedara despojado de todas sus leyes, y que no tuviese más remedio que darse otras nuevas.

¿Creen ustedes, señores, que en este caso el legislador, limpio el solar, podría ponerse a trabajar a su antojo, hacer las leyes que mejor le pareciesen, a su libre albedrío?

Vamos a verlo.

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D) LOS BANQUEROS

Supongamos ahora que al Gobierno se le ocurriera implantar una de esas medidas excepcionales abiertamente lesivas para los intereses de los grandes banqueros.

Que al Gobierno se le ocurriera, por ejemplo, decir que el Banco de la Nación no se había creado para la función que hoy cumple, que es la de abaratar más aún el crédito a los grandes banqueros y capitalistas, que ya de suyo disponen de todo el crédito y todo el dinero del país y que son los únicos que pueden descontar sus firmas, es decir, obtener crédito en aquel establecimiento bancario, sino para hacer accesible el crédito a la gente humilde y a la clase media; supongamos esto y supongamos también que al Banco de la Nación se le pretendiera dar la organización adecuada para conseguir este resultado.

¿Podría esto, señores, prevalecer?

Yo no diré que esto desencadenará una insurrección, pero el Gobierno actual no podría imponer tampoco semejante medida.

Veamos por qué.

De cuando en cuando el Gobierno se ve acosado por la necesidad de invertir grandes cantidades de dinero, que no se atreve a sacar al país por medio de contribuciones.

En esos casos, acude al recurso de devorar el dinero del mañana, o lo que es lo mismo, emite empréstitos, entregando a cambio del dinero que se le adelanta papel de la Deuda pública.

Para esto necesita a los banqueros.

Cierto es que, a la larga, antes o después, la mayor parte de los títulos de la Deuda vuelven a repartirse entre la clase rica y los pequeños rentistas de la nación.

Mas esto requiere tiempo, a veces mucho tiempo, y el Gobierno necesita el dinero pronto y de una vez, o en plazos breves.

Para ello tiene que servirse de particulares, de mediadores que le adelanten las cantidades que necesita, corriendo luego de su cuenta el ir colocando poco a poco entre sus clientes el papel de la Deuda que a cambio reciben, y lucrándose, además, con el alza de cotización que a estos títulos se imprime artificialmente en la Bolsa.

Estos intermediarios son los grandes banqueros: por eso a ningún Gobierno le conviene, hoy en día, estar mal con estos personajes.

Vean ustedes, pues, señores, cómo los grandes banqueros, como los Mendelssohn, los Schnickler, la Bolsa en general, son también un fragmento de Constitución.

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F) LA PEQUEÑA BURGESÍA Y LA CLASE OBRERA

Imaginémonos ahora que el Gobierno, inclinándose a proteger y dar plena satisfacción a los privilegios de la nobleza, de los banqueros, de los grandes industriales y de los grandes capitalistas, decidiera privar de sus libertades políticas a la pequeña burguesía y a la clase obrera.

¿Podría hacerlo?

Desgraciadamente, señores, sí podría, aunque sólo fuese transitoriamente; la realidad nos tiene demostrado que podría, y más adelante tendremos ocasión de volver sobre esto.

Pero, ¿y si se tratara de despojar a la pequeña burguesía y a la clase obrera, no ya de sus libertades políticas solamente, sino de su libertad personal; es decir, si se tendiera a declarar personalmente al obrero o al hombre humilde, esclavo, vasallo o siervo de la gleba, de volverle a la situación en que vivió en muchos países durante los siglos lejanos, remotos, de la Edad Media?

¿Prosperaría la pretensión?

No, señores, esta vez no prosperaría, aunque para sacarla adelante se aliasen el rey, la nobleza y toda la gran burguesía.

Sería inútil.

Pues, llegadas las cosas a ese extremo, ustedes dirían: nos dejaremos matar antes que tolerarlo.

Los obreros se echarían corriendo a la calle, sin necesidad de que sus patronos les cerrasen las fábricas, la pequeña burguesía correría en masa a solidarizarse con ellos, y la resistencia de ese bloque sería invencible, pues en ciertos casos extremos y desesperados, también ustedes, señores, todos ustedes juntos, son un fragmento de Constitución.

http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/derecho/lassalle/1.html



Mientras las Patronales, Nacionales y Extranjeras, junto a la los Partidos de la Burguesía, sean de Derechas e Izquierdas; zapatean por el “avance” Corporativo de los Sindicatos en la Actividad Privada.

Los Poderes Establecidos de los “Países Serios” van a los Congresos de la Centrales hegemónicas, a “explicar” la “inevitabilidad” de los “ajustes”.

Si los convencen, o no, es otro tema; tratan de “morigerar” la Declaración de Guerra, que los llevaría a un Julio del 75, ante el Rodrigazo anunciado.

En el caso Alemán, la Canciller, máxima autoridad del Estado; y para mas datos, de un Partido que no comulga con la Central Unitaria.

http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2010/05/la-segunda-fase-de-la-crisis-michael.html

Se presenta a “rendir cuentas” a los Cuerpos Orgánicos de la Corporación Sindical.

No es que le guste, ni que la “obligue” la Constitución Formal; solo se trata del Poder puro y duro de un Factor REAL de Poder.

Que va mas allá de lo Institucional de la Republica; porque para forzar la mano, se debe recurrir, inevitablemente, a “los Cañones”; o sea, lo que en mi infancia y juventud se llamaba el Partido Militar.

En el caso británico, es mas crudo aun; Mervyn King es el titular del Banco de Inglaterra.

O sea, el Banco Central Independiente y Autónomo, fetiche del Mainstream Económico.

Es como si Roque Fernández, Pou y Redrado fueran al Congreso de la CGT; o Uncle Ben fuera a la ALF-CIO.



Mea culpa.

El gobernador del Banco de Inglaterra (Banco Central), Mervyn King, admitió hoy ante los sindicalistas del país que junto a compañías financieras y gobernantes fueron responsables por la crisis económica, al indicar:

"Dejamos que ocurriera".

King declaró ante el Congreso Anual de Sindicatos británicos (TUC) que los gremios "tienen el derecho de estar enojados" por el alto índice de desempleo y la nacionalización de bancos privados.

El banquero es sólo el segundo gobernador del Banco de Inglaterra en hablar ante el TUC en sus 142 años de historia.

La presencia de King generó mucha polémica y tensiones en el recinto, en Manchester, con miembros del sindicato RMT que decidieron abandonar el lugar cuando hablara el funcionario.

El congreso de gremios ha criticado duramente al Gobierno de coalición conservador-liberal democrático por lanzar políticas de ajustes en el sector público, para resolver una crisis "que iniciaron los bancos y entidades financieras inescrupulosos".

"Los últimos tiempos han sido ciertamente turbulentos.

Después de una década y media de estabilidad, con un índice de empleo y estándares de vida en aumento, llegó la crisis y la recesión, la mayor convulsión económica desde la Gran Depresión", afirmó King ante los delegados sindicales.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1304857

Para más datos, sobre el tema.

Financial Times.

http://www.ft.com/cms/s/0/b63ebe0e-c0b5-11df-94f9-00144feab49a.html

The Guardian

http://www.guardian.co.uk/money/2010/sep/15/interest-rates-low-2011

Channel4

http://www.channel4.com/news/articles/politics/domestic_politics/mervyn+king+tells+tuc+deficit+must+be+cut/3767482

The Economics Times

http://economictimes.indiatimes.com/markets/global-markets/BoE-can-respond-if-British-economy-falters-Mervyn-King/articleshow/6562763.cms

The Wall Street Journal

http://online.wsj.com/article/SB10001424052748703743504575493831193250218.html



Respuesta para el Anónimo.

Estimado, aviso lo siguiente, en palabras de los SINDICATOS POLICIALES británicos.

El presidente de la Asociación de Superintendentes de la Policía, Dereck Barnett, afirmó que la fuerza debe sentirse "confiada y con fuerza" para enfrentar las consecuencias sociales por las polémicas medidas de austeridad.

"En un medio ambiente de recortes en todo el sector público, enfrentamos un período de descontento y de tensiones sociales y de trabajadores que irá en aumento", declaró Barnett.

"Por ende requeriremos un servicio policial fuerte, confiado, propiamente equipado y entrenado, con una moral alta y que sienta que es valorado por el gobierno y la población", agregó.

Por su parte, la Federación Policial, que representa a los cabos y agentes policiales de bajo rango, advirtió que el índice de delitos y actos antisociales en el país aumentarán como consecuencia del descontento social por los ajustes.

http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/mundo/20100914141035143104.html

Un abrazo.

Respuesta para El Coyote.

Estimado, por más que Marx haya pataleado contra la Realpolitik de Lasalle, y SUS pactos con la Derecha Junker de Bismark; o el Programa del Gotha.

Lo concreto de la Praxis se resume en la relación objetiva de Fuerzas.

Fueron los “revisionistas” alemanes, de Derecha e Izquierda, los que crearon el Estado de Bienestar; con su Socialismo de Estado.

No los “Liberales” y Marxistas ingleses; o los Republicanos Radicales y Radical Socialistas franceses.

La TUC laborista, y la DGB políticamente “independiente” pero no neutral, la Ocupación de 1945/49 lo impuso; son Unitarios y Hegemónicos.

Que, o Quienes, se conviertan en Dispositivos Articuladores de la Resistencia Social; se vera en el transcurso de la próximo quinquenio.

Pero eso no implica que Algo, o Algunos, estén “agotados”, o sean pasibles de ser “superados”; por el “idealismo” teórico.

El Sindicalismo puede fragmentarse, que es lo proclama el “orgánico” del PSOE, Mera Figueroa; o fusionarse y consolidarse, como sucede en Europa del Mar del Norte.

Una Central o Muchas; puede ser minimizado, frente al 4ª Grado, la CCSCS; fundada por la Burocracia durante el Alfonsinismo.

Las Vanguardia pueden crear algo “nuevo”, o replegarse sobre el peronismo para rebozarlo; como decía Rodolfo Walsh en 1977.

Los Escenarios Contingentes son variados, eso no lo negué nunca; pero como siempre, depende del Capital Simbólico que pueda ser transformado en Masa Movilizada en un momento dado.

Y eso, no es mas que Poder Organizado; lo fue en 1865, en 1945, y ahora.

Un abrazo

PD la Imagen superior.

Bank of England Governor Mervyn King and TUC general secretary Brendan Barber at the TUC conference yesterday. Photograph: Darren Staples/Reuters

The Guardian.

Juventud, y el Viejo Tango Peronista.

Metáfora disparada por el post de la Farolera; hacer clic aquí.

Para la mejor comprensión, hacer clic donde se indica, para ver los videos de Youtube; y después seguir con la lectura.


1º Video de Take the Lead, escena de Tango; hacer clic aquí.

Pierre Dulaine (Antonio Banderas) es un maestro de baile que un día mientras regresaba del trabajo observa como un chico golpea un auto, pero al momento de ir a hablar con él, éste escapa y deja tirada una tarjeta del propietario del auto (la directora de una preparatoria), y decide ir a verla.

Cuando se reúne con ella, Pierre se percata que la postura de la misma denota desinterés por la realidad en la que se ven inmersos los alumnos de la preparatoria.

La directora distingue un grupo de adolescentes como los chicos "problemáticos" y le comenta a Pierre sobre ellos con desaliento y resignación.

Pierre se propone a conocer mejor la realidad de estos adolescentes y decide ayudarlos poniendo en juego su pasión por el baile como una propuesta para la superación de la marginación y el abatimiento que atraviesan.

El desarrollo de la historia continúa con el proceso de aprendizaje en el que los alumnos de la preparatoria a través del baile pueden conseguir superar situaciones de discriminación, pobreza, extrema violencia y depresión, en paralelo con los conflictos propios de la adolescencia como etapa de vida.

http://es.wikipedia.org/wiki/Take_the_Lead

Parece un típico “caramelo de dulce de leche” de Hollywood; pero Pierre Dulaine existe, hacer clic aquí; al igual que el Dancing Classrooms, hacer clic aquí.

¿Puede un “Viejo” interesar a la “Juventud Digitalizada”, hasta el punto de que bailen el “Tango Danza”?

Parece que si, y eso se ve en la cara de las chicas y chicos cuando baila con Morgan (Katya Virshilas), hacer clic aquí.

Los Jóvenes Digitalizados son celosos defensores de la independencia “espacio individual”; y les aterra el “contacto físico”.

Y el Tango Danza, se convierte en una morbosa atracción; donde los “instintos” asaltan las "convicciones".

Las mujeres son putas o coños; los otros hombres son maricas o chupapijas; en el lenguaje del Hip Hop y Gangsta, hegemónico en la Juventud Globalizada.

-“Señoritas, ¿les gustaría ser tratadas por los hombres, como lo hace el Cavallero en el Tango?

“Muchachos, ¿les gustaría que las mujeres les respondieran, como lo hacen las Damas en el Tango?”

Para Dulaine; al igual que para TODOS los seguidores de la Danza Rioplatense en el Mundo, la estricta etiqueta de la “sensualidad” del Tango, se basa en la autoconfianza y respeto del otro.

En un mundo paranoico por el acoso sexual, es la mujer la que decide si baila o no, y plantea las distancias; que son inequívocas.

El principio del semáforo; Rojo, Amarillo, Verde; se realizan con lenguaje corporal.

Hombres y Mujeres, inmersos en el No Tocar; sufren como los Bebes la ausencia del contacto físico.

No es extraño, entonces, que el Tango Danza tenga tanta popularidad en Japón, los Países Nórdicos, Alemania y USA.

Los latinoamericanos y mediterráneos somos "toquetones" por naturaleza; y quizás, por eso, no nos convertimos en adictos.

Además; la “estética” física de moda, al igual que las diferencias raciales y sociales, son abrogadas por la “habilidad” para danzar.

L@s Gord@s son deseables y sexys como parejas, al igual que l@s flac@s, lung@s, petis@s; y deformes “culturales”.


2º Video de Take the Lead, escena de Tango; hacer clic aquí.

En la etapa final del Concurso de Danza de Salón, donde se baila La Cumparsita; compite Morgan, la profesional y veterana, contra Sasha y Danjou, los "reclutados" y/o “infiltrados”..

Que hacen una “argentinada”, se besan; mientras Ramos, el tercero en discordia, se pone loco, y entra a la pista.

Cuando parece que terminan a las piñas, Sasha los “conduce” a bailar juntos; la etiqueta marca que es la mujer la que marca las reglas del contacto físico.

Es cierto que parece una danza Apache, hacer clic aquí, el primo parisino del Tango, que comparte con este el origen orillero, hacer clic aquí.

Por supuesto pierden; porque para bailar el Tango hacen falta dos, y no un ménage à trois. ;-P

Aquí es donde Morgan, como competidora-colaboradora, decide que es un empate; y reparte el premio.

Que es lo Ortodoxo y que lo Heterodoxo, lo deciden quienes están en la pista; los de afuera son de palo, aunque se trate del Jurado.

Y con un guiño de género, le da el trofeo a Sasha; que supo “conducir” la testosterona de SUS parejas. ;-P


PD; Para los curiosos, SI, la Farolera tiene un aire de familia con Katya Virshilas. ;-P

Los Danjou y Ramos pueden hacer clic aquí, su ficha de Twitter