sábado, 2 de abril de 2011

Alan Parsons y el 2 de Abril.

In The Lap Of The Gods.

Las probabilidades de regresar oscilan entre el 30% y 50%.

Una misión para la que no se entreno, con un material que no era el adecuado.

La Argentina fue el primer país que le declaro la Guerra a la OTAN.

Malvinas, la última batalla de la Guerra Fría; y la primera de la Supremacía anglosajona, de fines del siglo XX y principios del XXI.

Marco la obsesión del Pentágono por la supremacía aérea; Vietnam se convirtió en un lapsus, que pagaron muy caro en Somalia, la 2ª Guerra del Golfo (Irak) y Afganistán.

El tema, hacer clic aquí, me recuerdan los vuelos de esa época.

Los pilotos de la FAA solían ser ultramontanos; Jordan Bruno Genta, el hijo de un acrata anticlerical italiano, que quiso homenajear a Giordano Bruno.

Una contradicción, dentro de la paradoja de Malvinas, dentro del contrasentido que es la Argentina en si misma.

Spykman ya lo había previsto a fines de la década de los 30, hacer clic aquí; el país de las antípodas era un dolor de cabeza para la naciente superpotencia, sin ninguna ventaja, y todos los inconvenientes.

"Nas palavras do próprio Spykman: "para nossos vizinhos ao sul do Rio Grande, os norte-americanos seremos sempre o "Colosso do Norte", o que significa um perigo, no mundo do poder político.

Por isso, os países situados fora da nossa zona imediata de supremacia, ou seja, os grandes estados da América do Sul (Argentina, Brasil e Chile) podem tentar contrabalançar nosso poder por meio de uma ação comum ou do uso de influências de fora do hemisfério" (pg. 64).

Nesse caso, conclui: "uma ameaça à hegemonia norte-americana nessa região do hemisfério (a região do ABC) terá que ser respondida por meio da guerra" (pg. 62)."

Spykman, N , America’s Strategy in World Politics, Harcourt, Brace and Company, New York, 1942

FIORI, José Luís (2007) Nicholas Spykman e a América Latina, Le Monde Diplomatique BR. 24/11/2007;

Wikipedia en portugués, hacer clic aquí.

Los imagino, a los pilotos, tomando la comunión luego de confesarse, las campanas; y marchar hacia el avión con el ritmo de los redoblantes y el órgano.

El despegue, y el vuelo a baja altura, rozando la espuma de las olas; como si fueran Petreles, o Albatros gigantescos.

De pronto, la señal de los radares de la Flota, máxima velocidad hasta tener contacto visual.

Se lanzan contra la pared de fuego como si no existiera el futuro, sueltan la bomba, y se elevan.

Uno de cada dos, uno de cada tres, son los que regresan; rezándole a la virgen que el corcel de aluminio tenga resto para llegar a la costa.

Como me contó uno de ellos, ahí aparecía el miedo y la angustia, y eso le parecía extraño.

Trate de confortarlo, explicando que era el anticlimax, cuando ya no quedaba adrenalina.

No me creyó, yo tampoco lo creía; era, simplemente, un brutal cambio de objetivo.

De cumplir la misión, luchar, a sobrevivir, huyendo; y no podemos hablar de cobardía, sino de puro instinto.

Y la Fe no cree en este último.

2 comentarios:

El Grito Primal dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=GLIoVdzfKsQ&feature=related

damianivanoff dijo...

También la mente no es tonta. Si pensaban con todo antes de atacar nolo podrían hacer. Una vez que lo hacés, recién tenés resto para pensar el riesgo que corriste.

El ataque al Invencible, el ataque aéreo más sorprendente e imposible de la historia de la aviación.

Es muy recomendable el documental "Hundan al Belgrano" para seguir documentándose.

Saludos, Manolo.


PD: Me dejó en offside en el posteo sobre las similitudes entre Libia y Argentina! Si puede por favor contésteme que no estoy seguro de haber entendido bien (o haberme ido pa´l lado e los tomates)