miércoles, 28 de setiembre de 2011

La “Promiscuidad” Peronista, un “escándalo” de nuestros días.



Promiscuo

Sinónimo de: revuelto, heterogéneo, confuso, mezclado, entreverado, ambiguo, impreciso



“Estamos tratando de deprimirlos.

Queremos hacerles bajar las cabezas, humillarlos definitivamente, convertirlos en piltrafas humanas.

Cuando esto ocurra serán como muñecos en nuestras manos y no habrá necesidad, siquiera, de tenerlos encerrados”.

El teniente Esquivel, quien revistaba con los militares “liberales” que derrocaron al “fascista” Perón, constituye un lejano antecedente de lo que dos décadas después, a partir de marzo de 1976, se convertirá en método sistemático en los campos de concentración clandestinos y en la Escuela de Mecánica de la Armada. (1)

"Yo regresaba de cenar con mi señora.

Era el 26 de marzo.

Cuando iba a entrar a mi casa, un chalecito en Mar del Plata, veo los coches...

Al entrar le pido que acueste al nene y a los pocos minutos siento uno golpes en la puerta, como si quisieran voltearla.

Abro y entran a los empujones: eran de la policía y el ejército.

Me esposan y, a los gritos, preguntan donde están las armas, revolviendo toda la casa, tirando muebles y vaciando los cajones.

Cuando van hacia la habitación de mi hijo me zafo y me pongo frente a ellos, delante de la puerta, pidiéndoles que no entren:

"Yo no soy un delincuente - les digo - mi hijo no me va a ver esposado..."

Interviene un mayor del ejército y frena al taquero ordenando:

"No entre, Romero no tiene armas".

Entonces le señalo un revolvito diciéndole que es lo único que tengo.

Era un calibre 32.

El tipo se lo puso en la cintura y me dijo:

"Romero, usted va a salir pronto.

Yo este revolver no se lo voy a denunciar, cuando salga véngamelo a buscar...".

"Me metieron en un coche, me tuvieron dos días y después me pusieron en un Guaraní, encapuchado y esposado.

Que yo sé que era un Guaraní porque los conocía y, además, porque escuchaba la conversación de los pilotos que hablaban de lo fenómeno que era el aparato.

Aterrizamos y de golpe sentí un silencio total, pero poco a poco siento al lado mío una respiración, y entonces pregunto:´

"¿Quien está acá...quien sos?.

"Dardo Cabo",(2)

"Dardito...",, le digo, porque yo lo conocía desde que nació, y entonces me pregunta:

"Y vos quien sos".

"Lesio", porque yo lo conocía desde que nació, y entonces le pregunto:

"¿Donde te cargaron?"

"A mi me cargaron en Sierra Chica, y seguro que a vos te cargaron en Mar del Plata, porque yo escuchaba que iban a Mar del Plata a cambiar a alguien", me dice

Bueno, varias horas estuvimos así.

Hasta que siento que me levantan y me llevan y me tiran... y me ponen algo encima que parece que fuera una lona.

Me pisan varias veces y escucho una sirena permanentemente, mientras se desplaza aquello donde estoy, que me imagino es un camión.

No sé adonde me llevaron, pero al final me sientan en una silla, y una voz, que aunque viva mil años la voy a reconocer donde la escuche, comienza a preguntarme:

"¿Donde está Lorenzo Miguel? ¿Donde está Lorenzo Miguel? ¿Donde esta Lorenzo Miguel?"...

Y yo no sabía, porque la última vez que lo ví a Miguel fue el viernes 19 y después viajé a Entre Rios.

Pero me siguen interrogando, "peronista pelotudo, vas a decir donde está tu jefe..."

Pero para entonces ya eran varios... y aquella voz que le digo remata: "Peronista hijo de punta...".

"Peronista sí, pero hijo de puta no"., les contesto.

¡ Para que...! Me pegaron de todos los costados y fuí a parar a la mierda".

"Me llevan a una celda ya todo cagado y meado encima.

Siempre encapuchado.

Al otro día me sacan, me trasladan a otra habitación y allí me acuestan.

Me sacan los zapatos y las medias.

Sentí que me ponía algo metálico, frio, en el dedo gordo de cada pie.

Entonces comienzan de nuevo a preguntar y preguntar.

Yo siempre contestaba lo mismo.

Me hablan también de una solicitada que yo había publicado unos días antes.

Quise explicarles que lo que decía esa solicitada era lo que yo pensaba en ese momento.

Yo le digo con franqueza, incluso con el temor que cualquier ser humano sentiría en ese momento, yo les decía la verdad.

En un momento dado, el tipo de la voz inconfudible me levanta de los pelos y me grita en la cara:

"Mirá hijo de mil putas, vas a decir donde está Lorenzo o de acá no salís con vida...".

Les conteste: "No sé donde está Lorenzo...¿quieren que les mienta?".

Y luego de esto...BUMMM, la descarga eléctrica.

La sensación es que a usted lo tiran al techo, pega y baja... horrible.

Ve, aún hoy...casi no lo puedo contar.

Así me tuvieron tres días"

Luego supe que fueron tres días porque ahí perdés la noción del tiempo.

Perdí todo contacto con la realidad.

Solamente recuerdo que en un momento, la voz inconfudible dijo:

"Mirá, o este es un gran hijo de puta o realmente es un pelotudo"...

...Y me dejaron de dar.

…………………

Todavía encapuchado, siente cerca suyo una presencia humana e inmediatamente una exclamación:

"Che... que olor a mierda que tenés...".

Dice que cree que era un soldadito de alguna guardia y aprovechó para pedirle agua.

"No - la negativa fue terminante - a vos te picanearon, te va a hacer mal...pero por ahí me cagan a mí.

Esta respuesta y la presunción de Lesio Romero permite suponer que muchos de los soldados que realizaron el servicio militar en la época de la dictadura, fueron testigos obligados de muchas cosas.

Nadie se animó nunca a declarar.

………………

Antonio Cafiero vió como Lesio Romero salía del camarote y rápidamente se corría hacia la puerta de su celda.

Norma Kenedy también se sorprendió con aquella actitud realizada a espaldas del guardia.

"Lorenzo aparece a los pocos días.

Yo estaba en la anteúltima celda y al lado tenía una vacía.

Hacía varios días que me encontraba detenido y me había hecho canchero con los movimientos rutinarios.

Fue entonces que sentí unos quejidos feos que venían de allí, del camarote que había estado vacío, y entonces me arriesgo y pido permiso para ir al baño.

A la vuelta, en un descuido del guardia, me meto en el camarote de al lado.

Allí estaba Lorenzo Miguel hecho un piltrafa.

Creo que serían mas o menos la dos de la mañana.

Me quedé con él hasta que escuché que llamaban para el desayuno.

Entonces salí y me coloqué en mi puerta, frente al camarote de Antonio Cafiero. Lorenzo Miguel estaba desfigurado por los golpes".(3)

…………………..

… estaban allí Diego Ibañez, Osvaldo Papaleo, Jorge Taiana, Manuel Scotto Rosende, Carlos Saúl Menem, Pedro Eladio Vázquez, Julio González, Marcos Codrón, Lorenzo Miguel, Rafael Cichelo, Juan Carlos Chol, Julio Yessi, Eduardo Farías, Luis Caballero, José Stupenengo, Duilio Brunello y José Deheza.

… Carlos Gallo, Jorgge Vázquez, Rogelio Papagno, Raúl Lastiri, Leandro Salato, Adalberto Wimer, Jorge Triaca, Abel Cuchetti, Norma López Rega, Antonio Cafiero, Miguel Angel Davicco, Pedro D´Áttoli, Javier Cornejo, Juan Labaké, José Gomez Albornoz, Lesio Romero, Rafael Luissi, Beatriz Galán y Miguel Unamuno. (4)

La Revolución Libertadora se dedica a desmontar la maquinaria justicialista y a borrar todo lo que recuerde al gobierno derrocado.

El Partido Peronista es disuelto.

El ejército interviene la CGT y designa como responsable a un capitán de navío de doble apellido, Alberto Patrón Laplacette.

Miles de dirigentes obreros son destituidos.

Grupos civiles, entre los que se encuentran conservadores, radicales y comunistas, asaltan sindicatos.

Se desata la cacería: funcionarios, dirigentes políticos, empleados públicos, gremialistas, militantes y simples simpatizantes son perseguidos y encarcelados; aumentan las denuncias sobre torturas brutales.

El 5 de marzo de 1956, el decreto 4161 decide que “en su existencia política, el Partido Peronista ofende el sentimiento democrático del pueblo argentino”.

La medida prohíbe en todo el país “la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o de sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones peronismo, peronista, justicialismo, justicialista, tercera posición”.

La prohibición se extiende a “las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las marchas Los muchachos peronistas y Evita capitana, los discursos del presidente depuesto y su esposa”.

El nuevo régimen castiga con cárcel el hecho de nombrar a Juan Domingo Perón y a María Eva Duarte, y de exhibir los símbolos partidarios “creados y por crearse”.

Durante años, el periodismo escrito y radial se referirá al general derrocado como “el dictador depuesto” y “el tirano prófugo”.

Se destruyen monumentos y se queman libros escolares.

La Ciudad Infantil Evita es arrasada y se clausura la Fundación de Ayuda Social Eva Perón.

El militar que asume como interventor elabora un informe en el que menciona el derroche peronista que significaba darles de comer carne y pescado todos los días a los chicos y, además, bañarlos y ponerles agua de colonia.

El interventor contrata una cuadrilla para romper a martillazos toda la vajilla con el sello de la institución.

Se crean 50 comisiones investigadoras.

Al contrario de las normas del derecho, no son los acusadores quienes tienen que probar el delito sino los acusados quienes deben demostrar su inocencia.

Durante el mandato de Aramburu y Rojas se acusa a Perón de 121 delitos, se le inicia un juicio por “traición a la patria” y se le prohíbe el uso del grado militar y el uniforme.

En las fuerzas armadas, comienza una depuración que continuará durante varios años. (1)

Nacida con el objetivo de juzgar la conducta de ex funcionarios y empresarios vinculados al segundo gobierno peronista (1973—1976) por supuesto enriquecimiento ilícito, la Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial (Conarepa) terminó originándole una pérdida al Estado de más de 200 millones de dólares.

La Conarepa fue creada por la dictadura en diciembre de 1977 para investigar, como si fuera un juzgado de instrucción, a Isabel Perón y a otras 80 personas a las que se detuvo, se les confiscaron sus bienes y hasta en algunos casos, luego de quedar libres, se les prohibió ejercer su profesión.

Lo hizo en violación de la mayoría de las garantías individuales y funcionando en la órbita del Ministerio del Interior.

Estaba dirigida por altos oficiales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea y asesorada por un cuerpo de 97 abogados y contadores, algunos de los cuales hoy trabajan paradójicamente en la Procuración General de la Nación, el organismo que reúne a los abogados defensores del Estado.

Funcionó en un edificio de seis pisos ubicado en Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen hasta poco antes del retorno de la democracia, el 10 de diciembre de 1983, cuando se nombró al abogado Norberto Germán Nigro como presidente de una comisión liquidadora y se la pasó a jurisdicción del Ministerio de Economía.

Nigro asumió el cargo en forma ad honórem y pronto se encontró 2 mil expedientes y decenas de demandas judiciales abiertas por los damnificados contra el Estado.

Tan antijurídica fue la gestión de la Conarepa que, luego de ocho años de gestiones para su liquidación, no se puede terminar de hacerla desaparecer.

La lista de los que aún no están satisfechos con la reparación de sus bienes ordenadas por jueces de instrucción también incluye a Norma Beatriz López Rega —hija del fallecido ex ministro de Acción Social sospechado de haber dirigido la Triple A—, descendientes del ex titular de la CGT Casildo Herreras y del empresario David Graiver, y Mario Rotundo, entre otros.

Como consecuencia de estos juicios, en los últimos años la comisión liquidadora de la Conarepa, acatando fallos de la Justicia, reintegró unos 80 inmuebles a los "interdictos" como llaman los militares a Isabel, Miguel, Carlos Saúl Menem, Héctor Cámpora, José López Rega, y el ex ministro de Trabajo y actual gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, entre otros. (5)

La Conarepa (Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial) fue creada en 1977 para embargar los bienes de los principales funcionarios de los gobiernos justicialistas que presidieron Héctor Cámpora, Raúl Lastiri, Juan Domingo Perón y María Estela Martínez de Perón, así como los de los dirigentes empresarios y sindicales que los apoyaron.

El “Proceso” (otra vez Kafka) pretendió justificar el asalto de los militares al poder como una cruzada contra “los subversivos” y los “corruptos”.

La izquierda peronista integraba el primer grupo junto con otras agrupaciones no peronistas; el segundo estaba compuesto por personalidades públicas que, salvo algunas excepciones, podían ubicarse en la derecha del espectro justicialista.

En términos generales, a los “subversivos” se los hizo desaparecer; a los “corruptos” se los incluyó en el Acta Institucional, fueron interdictos y se embargaron sus bienes a través de la Conarepa.

Varios de ellos fueron a prisiones “legales”, a diferencia de los pozos clandestinos donde fueron confinados los destinados al exterminio.

Había pues una persecución secreta y otra “pública”.

En la secreta se quedaban con los bienes de los desaparecidos como botín de guerra, en la pública se instalaba una instancia suprajudicial y manifiestamente inconstitucional que pudo haber sido también fuente de extorsiones y delitos de toda índole.

El fiscal federal Federico Delgado ha logrado recientemente que este tema olvidado sea investigado por la Justicia.

Por lo pronto, muchos de los pretendidos “corruptos” lograron comprobar su inocencia y el Estado democrático tuvo que erogar 200 millones de pesos para responder a las demandas de quienes fueron interdictos.

Un caso paradigmático fue el del ex presidente Héctor José Cámpora, a quien la Conarepa tuvo que dejar libre de culpa y cargo y levantarle la interdicción.

Por burocracia o simple maldad lo hizo el 30 de enero de 1981, cuarenta días después de que falleciera en México.

Aunque a priori pudiera decirse que la eterna Conarepa no habría cometido crímenes de lesa humanidad, es evidente que formó parte del plan persecutorio que estableció el terrorismo de Estado. (6)

“Con Borges decimos que no se puede ser peronista sin ser canalla o idiota o las dos cosas.

Desde luego no basta con ser antiperonista para ser buena persona, pero basta ser peronista para ser una mala persona”.

…………………………………

Borges: –Todos estos criminales son el fruto del peronismo.

Antes uno decía, ‘el crimen del silletero del año 20...’

Bioy: –Ahora hay que decir ‘el crimen del silletero de las tres de la tarde, el de las cuatro’, etcétera.

Borges: –Habría que fusilar a toda esa gente. (7)

Los peronistas no son ni buenos ni malos; son irrecuperables.

(1)http://www.lagazeta.com.ar/libertadura.htm

(2)http://www.jardindegente.com.ar/index.php?nota=paralelos_374

(3)http://www.sindicatomercosul.com.br/noticia02.asp?noticia=11664(4)http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/ricardobrizuela/capitulo4.html

(5)http://www.clarin.com/diario/2001/03/26/p-02001.htm

(6)http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=5052

(7)http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-89243-2007-08-05.html

La foto tiene el siguiente epígrafe.

"With a very few exceptions, practically the entire population has been hostile to us at heart," wrote Brigadier General J. Franklin Bell, a propos our seizure of the Philippines. "In order to combat such a population, it is necessary to make the state of war as insupportable as possible, and there is no more efficacious way of accomplishing this than by keeping the minds of the people in such a state of anxiety and apprehension that living under such conditions will soon become intolerable."

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/15/Filipino_casualties_on_the_first_day_of_war.jpg

http://foros.elpais.com/index.php?showtopic=14008&pid=283541&st=20&#entry283541

http://www.arlingtoncemetery.net/jfbell.htm

http://en.wikipedia.org/wiki/J._Franklin_Bell



promiscuo, cua

1/ adj. [Persona] que mantiene relaciones sexuales con varias personas.

2/ Mezclado confusamente y sin orden: “…forman una comunidad promiscua en cuanto a nacionalidad, raza y religión”.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe.

¿Hay algo más “promiscuo” que las “fosas” donde se amontonan los muertos?

Publicado aquí, el 5 de Agosto del 2008.