martes, 26 de noviembre de 2013

¿Andrés Malamud no esta suscripto a Andy Tow?



“El Gobierno, con más 2003 y menos 1973”.

Es un Océano de aciertos con varios continentes de “sesgos paradigmáticos”.

Leemos:

La designación de Jorge Capitanich es una reacción ante las últimas elecciones, pero apunta a 2015.

Los principales vencedores del 27 de octubre no fueron Cobos o Massa sino los gobernadores peronistas del interior, algo difícil de comprender para quien se informa por los medios capitalinos.
……………
Pero la resiliencia de los gobernadores y el culatazo de los intendentes le puso punto final al experimento.

Las provincias vuelven por sus fueros: Capitanich representa y al mismo tiempo compite con otros gobernadores, pero no considera a los intendentes como pares: someterlos está en su instinto y en su interés.

Con una simple golpe de ojo, hacer clic aquí, se puede ver que los “culatazos” territoriales/municipales le dieron de lleno a los gobernadores del NOA y el NEA.

Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Mendoza, Córdoba, Misiones, La Pampa, Chubut, Tierra del Fuego y Santa Cruz; los “oficialismos” provinciales fueron derrotados en sus principales centros urbanos.

Mientras que “salvaron la ropa” en Formosa, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero, Santa Fe, Entre Ríos, San Juan, San Luís, Neuquén, Rió Negro y CABA,

Ahora bien, como la elección presidencial es a pluralidad de votos en distrito único, SIN un piso del 20% de los votos positivos en la PBA, cualquier coalición de gobernadores es inviable.

No importa si se trata de peronistas, radicales o terceras vías social-democracias o liberal-conservadoras.

La “captura” del “tercio republicano” por el FPR, “corto la cadena de frió” del pan-radicalismo para terciar en el balotaje del 2015.

Si Capitanich no logra “suturar” las perdidas de los gobernadores del NEA y NOA antes del otoño; estos últimos corren el riesgo de convertirse en el “campo de batalla” de las “fracciones de Intendentes bonaerenses”.

Con Massa encabezando una de ellas, con toda seguridad; mientras que la “otra fracción” puede, o no,  llevar a Scioli.

Esto ultimo es lo que esperan con ansiedad los gobernadores de la Región Centro; Uribarri, de la Sota, e incluso el patagónico Pichetto.


Intentar “arrear” los votos de la PBA, no tanto por los Intendentes en si mismos, sino por las estructuras políticas que hacen posible SU “gobernanza sui generis”; es un absoluto suicidio electoral, tal como lo pudo comprobar Menem en 2003. 

1 comentario:

Ezequiel Meler dijo...

Y un día Manolo escribió clarísimo. Qué manía de algunos en insistir con la liga de gobernadores como reaseguro. Yo ni siquiera creo que exista.
Un abrazo, compañero.