jueves, 8 de octubre de 2015

Elogio de la impotencia



“El voto en blanco es mío y solo mío”, Republiquita y su mama.

Como peronista considero un insulto personal la “banalización” del voto en blanco por quienes lo minimizaron desde 1957 a 1965, con las proscripciones e interdicciones en nombre de la Republica y sus Instituciones.


Leer los considerandos de Twitter, ver link, resulta ser la prueba más categórica de la estulticia monumental de quienes se consideran a sí mismos como clases rectoras de la Sociedad.


Después, en los ámbitos académicos, se preguntan porque el peronismo no solo sobrevive sino que además prospera electoralmente.

Espantan a las Clases Populares, ser pobre no implica automáticamente ser boludo, por sus orgiásticos delirios preñados de inopia clasista.

En comparación, los  Nobles de Gary Alazraki resultan superdotados recuperables.



A los Compañeros que los cortejan electoralmente, mis respetos, junto al deseo que no se hernien por la hercúlea tarea autoimpuesta.


Al que nace barrigón es al ñudo que lo fajen, decía José Hernández. 

1 comentario:

Alejandro D Atri dijo...

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-283567-2015-10-11.html

la preocupación de los servicios por el voto en blanco.