miércoles, 11 de noviembre de 2015

Sergio Massa, el Bruce Willis del delta, o los Lev Andropov de las periferias.



Después  de la exitosa saga Die Hard; gracias a las inconsistencias del campo Republicano, que insinúa para propios y extraños un Armageddon a corto plazo, presenta a su equipo de recambio ministerial para salvar al mundo.


El problema de los Republicanos, para ser como Chile, es que tiene que lograr una movilización de las FFAA y FFSS para servir como “contención social” del Plan Económico.

Papel que esas mismas FFAA y FFSS se niegan a cumplir sin el gancho del Poder Judicial que las salvaguarde de cualquier proceso penal posterior.

La Doctrina Balza, oficializada durante el Menemato, es un disuasorio que limita el margen de maniobra en un Estado de Derecho.

Como si esto fuera poco, Cambiemos tiene escasez de personal ducho en el arte del regateo social y económico; y así como son incontinentes en la ciencia sombría, se les suele escapar la tortuga cuando pierden los estribos.

La peor desautorización publica para cualquier jerárquico es la insubordinación de los inferiores por considerar una orden de imposible cumplimiento.

Traducción, prefiero un sumario antes que un juicio penal.

Así que, las apuestas del mundillo político y económico es que Macri Presidente deberá cambiar gabinete entre Julio y Diciembre de 2016.

Allí es donde nuestro Bruce Willis del delta cree que esta la oportunidad para él y su equipo.

O sea la gran Fernando Henrique Cardoso, ¿les suena a los politizados argentos?

El problema es que como en el film de marras, Argentina es como la Mir, y para que funcione se necesita la colaboración de los Lev Andropov de las periferias.

Sin ellos Sergio Massa es un símil de Lucas Llach, pero sin Esteban Schmidt.

Porque por más que aprecie a Bojos, Esteban tiene más recursos comunicacionales.