sábado, 18 de septiembre de 2010

De Narváez, YO lo banco a Herminio; 1.

BUENOS AIRES, 12 DE SEPTIEMBRE DE 1979

I – El Justicialismo, desde 1946, representa a la gran mayoría del pueblo argentino, sin que nada ni nadie hasta la fecha haya desvirtuado esta aseveración tantas veces confirmada como cuantas veces nuestro pueblo logró ser protagonista de la historia de la Patria a través de la consulta electoral.

II – Con esta representatividad incontestable el Justicialismo se dirige a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos considerando que ella representa una instancia internacional creada por la Organización de Estados Americanos, de la que la República Argentina es miembro desde su fundación; que su visita tiene por objeto verificar la observancia, por parte del gobierno de facto, de los derechos humanos, y que la presencia de la Comisión responde a una generalizada inquietud de la comunidad internacional – de la que nuestro pueblo forma parte – que considera que el comportamiento de la autoridad militar que ejercita el mando en la República Argentina, es francamente violatorio de los derechos humanos.

III – No hemos de abundar en la descripción de nuestro movimiento político y de sus banderas. Pero cabe señalar que desde 1946 hasta la fecha en el Justicialismo se traducen las legítimas aspiraciones espirituales y materiales del hombre argentino.

- Nuestro concepto de Justicia Social, la idea de una sociedad igualitaria, ha afectado y continúa afectando el privilegio.
- Nuestro concepto de la Independencia Económica, el manejo de nuestros recursos en función de los intereses nacionales, ha lesionado y lesiona el privilegio.
- Nuestro concepto de Soberanía Política, de que nadie puede subrogar al pueblo, también ha afectado y afecta al privilegio.
- Por todo esto, los beneficiarios de la actual situación, son y serán nuestros implacables adversarios. Y sostenemos que quienes se aferran al privilegio no encontrarán otra manera de mantenerlo sino solo mediante la violación sistemática de los derechos humanos.

IV – Los hombres del Justicialismo, los que ejercieron la primera magistratura de la Nación, los que integraron el Poder Legislativo, los magistrados y funcionarios del Poder Judicial de la Nación, los dirigentes políticos y sindicales, los docentes, las mujeres y la juventud, han sido el blanco de una indiscriminada represión. Y están los otros hacedores y fundamento de de nuestro accionar y de nuestra historia: el obrero silencioso, el estudiante, el profesional, el empresario, en fin, los que trabajan con esperanza y creyeron y creen que la Patria es un techo generoso que puede cobijar a todos. Tal vez esta creencia sea el delito que le asignan al pueblo.

V – No podemos aceptar que la lucha contra una minoría terrorista – de la que también hemos sido víctimas – se la quiera transformar en una excusa para implantar el terrorismo del Estado. “Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada”, decía nuestro líder, el teniente general Juan Domingo Perón. Este concepto es el que ha regido nuestro gobierno y es el que exigimos se ponga en inmediata vigencia, porque no puede haber Doctrina de la Seguridad Nacional que esté por encima de la ley que debe amparar por igual a todos los ciudadanos. Aceptar cualquier otro criterio significaría transformar a la persona humana en simple objeto de los delirios represivos de las minorías.

VI – Nosotros, hombres del Justicialismo, no hemos de permanecer impasibles, no hemos de hacer de nuestro silencio una conducta. Sentimos un imperativo, producto de nuestras convicciones y de nuestra larga y dura militancia en la causa de la Patria. En consecuencia, el dolor de una madre es nuestro dolor; el dolor de un hijo es también nuestro; el obrero al que le falta el pan y no permiten decir lo que le falta, se hará voz en nuestras voces. Y esto nos compromete a asumir el dolor de aquellos que padecen la cárcel, a través de “actas”, “decretos” o “bandos” en las prisiones, embajadas, domicilios y confinamientos; y de los que padecen – y son millones – este exilio interior de la represión, el silencio y el hambre.

VII – Finalmente, hacemos nuestras las palabras de Su Santidad Juan Pablo II cuando dice: “La Iglesia (…) quiere hoy continuar su misión de fe y de defensa de los derechos humanos, invitando a los cristianos a comprometerse en la construcción de un mundo mas justo, humano y habitable, que no se cierra en sí mismo, sino que se abre a Dios”. Hacer ese mundo mas justo significa, entre otras cosas (…) que no haya injusticia y desigualdad en la impartición de la justicia; que no haya nadie sin amparo de la ley y que la ley ampare a todos por igual; que no prevalezca la fuerza sobre la verdad y el derecho, sino la verdad y el derecho sobre la fuerza; y que no prevalezca jamás lo económico ni lo político sobre lo humano.

VIII – Por ello, el Justicialismo DENUNCIA: a) el encarcelamiento, vejación y confiscación de sus bienes de la señora presidente de la Nación Argentina, doña María Estela Martínez de Perón; de nuestro prestigioso dirigente gremial, don Lorenzo Miguel y de otros tantos que padecen las consecuencias de las llamadas “actas”; b) la muerte y/o desaparición de miles de ciudadanos, lo que insólitamente se pretende justificar con la presunción de fallecimiento, que no significa otra cosa más que el reconocimiento de quienes se han atrevido o se atreven a levantar su voz y que han llevado o llevarán como “pena” desde un silencio impuesto, hasta la muerte.

Deolindo Felipe Bittel- Herminio Iglesias

“Recuerdo que en la reunión en que se trató el tema, Saadi se inclinó hacia nosotros y dijo que hacía falta un papelito.

Salimos entonces de allí con Jorge Vázquez, pregutándonos donde íbamos a hacer un papelito.

- Vamos a casa de Mario Cámpora - dijimos.

Mario vivía en la calle Guido al 1600.

Muy eufóricos le explicamos de qué se trataba y él, escéptico, dudaba que se fuera a presentar algo a la Comisión.

Esto tenía su justificación, porque estaba pasando por un momento especial, con su tio exiliado en la embajada de México y con poca solidadad del partido.

De cualquier manera lo convencimos.

Llegamos a las ocho de la noche y comimos.

Estábamos Vazquez, Cámpora, yo y la mujer de Mario.

A la una de la mañana nos pusimos a trabajar.

Todos teníamos un compromiso personal con el tema:

Vázquez acababa de salir en libertad, yo tenía a mi marido exiliado, Cámpora tenía a su tio sin poder salir de la embajada mexicana...

Finalmente Mario agarró la máquina y comenzó a escribir.

Creo que en definitiva tenía el documento casi hecho "in mente".

Lo empezó a escribir de corrido y casi no nos dejó intervenir.

Cuando sacó el documento lo corregimos.

Ahí hubo una frase, la que habla del "exilio interior" que la agrega Jorge Vázquez.

Me acuerdo porque cuando el documento toma estado público, fue una frase muy citada.

Volvimos a pasar el escrito y recuerdo que Mario se embaló y abandonó toda reserva y Vázquez se servía wisky´s uno tras otro y caminaba... mientras la mujer de Mario nos preparaba café.

Terminamos a las cinco de la mañana y ahí decidimos no mencionar para nada la intervención de Mario Cámpora, porque podía resular irritativo...

(Testimonio de Nilda Garré).

El justicialismo, como Perón lo decía, es como una bolsa de la que pueden sacarse las sorpresas mas inesperadas.

Este incidente lo confirma: si Bittel tenía temores por la reacción de la izquierda, el documento fue preparado por representantes de esta ideología que pertenecían al Partido Justicialista.

Por otro lado, junto a la de Bittel, el escrito fue refrendado por el dirigente Herminio Iglesias, un representante cabal del sector de la derecha del mismo justicialismo.

- ¿Sabe por qué lo hice venir ?

Porque si yo hubiera sido un juez de la Capital, esto no tendría la trascendencia que ha tenido.

Yo quiero ser Presidente de la República, y con esto salto a la popularidad y constituyo mi primer base polìtica...

Bittel no podía creer lo que escuchaba.

El juez Pinto Kramer le estaba confesando sus razones para citarlo a declarar - por la presentación del documento a la Comisión de la OEA - en Rio Gallegos, a mas de tres mil kilómetros de su domicilio, con el fin principal de promocionarse.

El juez llamó a su mujer y armó una reunión social.

Se sobresaltó un tanto cuando escuchó bombos y tambores:

- ¿No me va a decir que vino con el bombo? , le preguntó a Bittel, entre temeroso y esperanzado.

En realidad, no eran los bombos del Tula - personaje infaltable del folklore peronista - sino la banda local que ensayaba en la plaza mayor de Rio Gallegos.

Pinto Kramer le tomó declaración y lo despidió en la puerta del juzgado.

"Lo voy a poner en libertad...", le dijo como otorgando una concesión inusual.

Cuando traspuso la entrada del juzgado Bittel sintió alivio, con el aire fresco de la Patagonia.

Las repercusiones de la presentación ante la Comisión fueron extraordinarias y la reacción de la dictadura no se hizo esperar.

Este incidente en Rio Gallegos, solo fué una más de las tantas vicisitudes que le aportó la entrega del documento sobre Derechos Humanos al vicepresidente 1º del justicialismo.

"En una reunión previa con los gremios por este tema, evidentemente hubo un informante porque a las ocho de la mañana siguiente me llama Miguel Unamuno y me dice: "no me preguntés como lo sé pero te anticipo que la yuta (policía) lo sabe todo".

Al otro dia fuí con el documento en el bolsilo para que firmen y me encuentro con que los apretaron a todos: "van en cana (presos) y pierden los gremios", le dijeron.

Cuando ví el ambiente les dije: "muchachos... ustedes bancaron el movimiento durante largo tiempo। Ahora ésta me la banco yo"

Y me fuí porque entendí que debía asumir la responsabilidad medio solo porque tampoco la gente del partido me quiso firmar...

Ahí en el Hotel Savoy, cuando teníamos que tener la reunión a las cinco de la tarde no apareció nadie; el único fue Herminio Iglesias y un muchacho Juan Carlos Vidal; y con ellos dos y Paulino Niembro fuí esa noche y entregué el documento.

La prensa nos dió mucho espacio.

Al día siguiente fuimos solitos a comer Miguel Unamuno y yo, y un periodista me dice: "en la Casa de Gobierno no saben si lo van a tirar de un avión o le atan una piedra y lo tiran al rio".

Entonces me fui por varios dias.

Después vinieron las citaciones.

Un juez de Paraná también me hizo ir para allá.

Me encontré con Herminio Iglesias y Alberto Fonrouge y me dijeron que podían sacudirme veinticino años por la cabeza.

Tengo que ser gil para poner la cabeza en el cepo - dije yo - si me dan veinticinco años me voy al Paraguay.

Entonces mis abogados fueron a hablar con el juez y la verdad no sé por qué me citó, porque me presenté, me hizo un breve interrogatorio y poco menos me sacó a los empujones porque tenía unas ganas de verme lo más lejos posible.

Cualquiera que es citado por un juez en época de dictadura tiene que ser un héroe o un mártir si no tiene miedo.

Yo recuerdo que antes de ver a Pinto Kramer (el juez que lo citó en la Patagonia), un compañero que trabajaba en Institutos Penales me trajo unas fotocopias de cuando el juez colaboró con Cámpora para la liberación de los presos políticos.

"Si te aprieta, mostrale esto", me dijo, pero no hizo falta porque el hombre se portó bien". (Testimonio de Deolindo Felipe Bittel).


http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2008/07/1-compaeros-de-ruta-de-probada-lealtad.html


viernes, 17 de septiembre de 2010

El peronista como intelectual orgánico; Arne Saknussemm

In Sneffels Yoculis craterem kem delibat umbra Scartaris Julii intra calendas descende, audas viator, et terrestre centrum attinges.

Kod feci.

Arne Saknussemm.


Cesar Marcos

ATIZADOR DE FUEGOS

Por Lila Pastoriza

César Marcos, fue uno de los principales artífices de la Resistencia Peronista.

Personaje de múltiples facetas, autodidacta, fue, entre otras cosas, frutero en el mercado de Dorrego y asesor de John W. Cooke, suboficial del Ejército, escribiente de terceros y, en especial, formador de militantes e intelectuales.

Para la mayoría del público su vida y su muerte pasa desapercibidas.

Este luchador popular fanatizó su actividad en charlas, discusiones y tertulias políticas, casi sin dejar testimonio escrito.

En las páginas que siguen se reconstruyen aspectos claves de su historia a través de la memoria de sus compańeros y amigos documentos y cartas personales.

-El mayor merito de la Resistencia fue que logro evitar otro Caseros.

Consiguió mantener y trasmitir la pequeńa llamita, que el peronismo no se cortara, y eso nos ahorró medio siglo o más. (César Marcos, 1972).

Cuando el golpe militar de 1955 derribo al gobierno peronista, César Marcos había transitado más de la mitad de su existencia.

Seguramente nunca antes sospecho lo que vendría: que la vida podía darse vuelta ( ese mundo sin peronismo donde todo cambió, la gente, los hechos, el trabajo, el aire, el sol) y, menos aún, el papel que le tocaría jugar: protagonista central de la Resistencia, iniciaría esa etapa a los 48 ańos.

-La Resistencia nació el día que cayó Peron, dirá luego.

Irrealidad y pesadilla la de esos tiempos…

El 16 de junio, las bombas, los camiones, la gente gritando, la masacre, el coraje, la impotencia de aquel milico que disparaba con su 45 a los aviones…

O el 19 de septiembre, cuando, muertos de hambre, llegaron con el Bebe Cooke a Santa Fé y Junín, y vieron que en los balcones la gente brindaba con champán y súbitamente Buenos Aires paso a ser una ciudad extranjera.

-El cielo entero se nos vino encima.

De repente todo se volvió anormal.

Como fue anormal, absurda, alucinada, la odisea de la Resistencia.

Pigmeos contra gigantes..

Una odisea que despunto en las barriadas con los muchachos pinchando los neumáticos, se contagió por guińos y tonadas, se plasmo en la PV del Peron Vuelve adueńándose de las paredes hasta llegar, a puro fervor, a esa -etapa superior del mimeógrafo que alumbro boletines y panfletos.

-EL GOLPE NOS AGARRÓ COMO RECIÉN NACIDOS…

Después del cuartelazo de junio, Peron designó a John William Cooke interventor del Partido Justicialista de la Capital.

En la febril actividad del local de Riobamba y Cangallo, el Bebe y Marcos diseńaron el mínimo aparato destinado a enfrentar la inminente clandestinidad.

-Cooke fue el único dirigente que, sin pérdida de tiempo, constituyó un Comando de lucha en la Capital que confió a Lagomarsino y Marcos mientras él estuviera en la cárcel…, dirá Perón en carta a Leloir.

Así surge el Comando Nacional Peronista, paradigma de la intransigencia, cuyo Manifiesto del 24 de febrero del ‘56 levanta una consigna -la vuelta incondicional del General Perón.- que prenderá y será bandera.

Junto con Raúl Lagonarsino (que reernplaza a Cooke ya preso) y Marcos, estarán Tristán, de metalúrgicos, Héctor Saavedra, del Frigorífico, Salvador Buzetta, Osvaldo Morales y otros, en aquellas horas, cuando todo debía ser aprendido.

Salvo pocas excepciones, no hubo figuras de primera y segunda línea en la Resistencia,

-Del 55 al 58 lucho el pueblo y solo el pueblo, afirma Marcos.

Los dirigentes, o fueron detenidos (muchos) o se borraron (la mayoría).

La CGT hizo lo suyo: recomendo paz, silencio y tranquilidad.

-La llamamos CGT negra, como designaban los anarquistas a las instituciones oficialistas.

Abandonaba todo, el peronismo incluso, con tal de mantener su aparato…, evoca Marcos.

El local de Ríobamba funciono a pleno hasta que lo cerraron, en noviembre.

-Fue entonces que comenzaron a formarse los grupos clandestinos – relata Saavedra- organizados por Buzetta y César, ambos muy claros ideológicamente.

La primera vez que lo escuché al Viejo habló durante cuatro horas.

Mao, Trotsky, la guerra de guerrillas, todas cosas nuevas para mí.

Y ahí nos entramos a formar…

LEER EN LA TERRAZA

Dońa Emilia era hija de campesinos asturianos.

Vino a la Argentina muy joven.

A los 17 ańos tuvo a César y poco después a Juanita.

-Mamá. pobrísima y analfabeta cuando llegó, creía que lo único útil en este mundo era saber.

No sólo aprendió ella a leer y escribir sino que nos enseńó, y ya sabíamos hacerlo al entrar al colegio, recuerda su hija.

Muy inteligente, tesonera, orgullosa, Emilia será tenazmente rescatada por César como vieja luchadora.

Trabajaba por horas, lavaba, planchaba.

Vivían en piezas alquiladas en casas de familia, siempre en el viejo Palermo o, por Gorriti, por la Rivera de entonces (hoy Scalabrini Ortiz).

Acosados por la pobreza, la lucha diaria era contra el frío y el hambre.

En el Colegio N 10, de la calle Pringles recitaba de memoria la historia de Grosso.

Leía de todo

-Creo que nació leyendo, que salió de la panza con un libro, ironiza Juanita.

-Gracias a él, muy chica conocí a Wilde, Shaw, Salgari y Anatole France, que era su pasión.

Siempre contaba que a los 12 ańos leía a Marx en el tranvía.

Emilia lo mostraba.

-No lo expriman, no le gasten el cerebro, repetiría.

El se instalaba a leer en el techo, junto al tanque de agua, y ella le cebaba el mate que, acomodado en un balde, César hacía subir con una cuerda.

-En realidad, siempre fue un malcriado -precisa Lagomarsino-, a veces pienso que su hábito de leer provenía, en parte, de lo molesto que le resultaba moverse.

Terminados los estudios primarios -los únicos que curso- comenzó a trabajar con un puestero en el mercado Dorrego para luego instalarse allí como frutero.

Pero ni el trabajo ni el dinero le atraían.

Hacia la crisis del ‘30, el Ejército aparece como posibilidad de supervivencia.

Allí se engancha luego de la conscripción.

-Voy a seguir en el Ejército -escribe a su tía Ina-, total, sueldo seguro, jubilación y poco trabajo. (…)

Con un par de pesos para darme un gusto, un buen libro y una pebeta que me quiera, el mundo es mio. (…)

En casa, como siempre, comemos poco, pero, divertirnos, nos divertimos (…)

Andar detrás del dinero?

¡Cualquier día!

Es bueno solo cuando se sabe gastarlo… -

A los 20 ańos ingresa en la Compańía de archivistas ciclistas que fue donde, al parecer, escribió para otros por primera vez.

El beneficiario fue el Coronel Cernadas, un oficial que le tenia mucho aprecio, y luego, otros militares.

Según Lagomarsino, esta función le dificulto obtener el retiro.

-Es que lo necesitaban, estaban encantados.

César les escribía cartas, documentos y discursos.

Tuvo un jefe cuya única tarea era ordenar lápices, gorras, etcétera y marcar, en una lista, posibles ascensos de su grupo.

César le llevaba pilas de papeles escritos.

El jefe les medía márgenes con su regla (debían ser de ocho centimetros) y los pasaba uno tras otro.

Jamás los leia.

César pidió el retiro cuatro veces antes de lograrlo.

TIEMPOS DE NACIONALISMO

A los 27 ańos, cuando se casa con Ana Opfer, una hermosa y dulce polaca a la que transformara en eximía tanguera, César Marcos militaba en nacionalismo.

-Mi madre era judía y papá – que pese a su catolicismo debió aceptar el rito de ella – la arrastraba, ya en tiempos de la guerra, a los actos neutralistas, relata Pupele (muńequita en idish), su hija Mercedes Raquel Emilia le puso él, aunque la llamó siempre Ńusta, (princesa Inca).

Cuando después del golpe del’76, su yerno Mario Kestelboim es incluído por los militares en el Acta Institucional, todos deben irse.

-Sabes amorcito, cómo figurabas en los papeles de CONAREPA?

Como la vinculada del interdicto.

Decime, si no es un lenguaje obsceno? escribiría César a su hija.

En los largos ańos del exilio el le enviará larguísimas cartas escritas a mano, con esmero, dibujos, poemas e historias.

-Antes, Púpele, nuestro silencio era ternura.

Pero ahora me emociono de recuerdos y distancias, dirá, para explicar su efusividad.

1944.

Marcos asume como titular de la Dirección General de Espectáculos Públicos.

Ya se ha retirado del Ejército.

Mientras aun estaba allí se desempeńaba simultáneamente como sargento ayudante y secretario del Instituto Cinematográfico del Estado.

-Por entonces era un entusiasta militante nacionalista y uno de los primeros afiliados al Instituto Juan Manuel de Rosas -relata su presidente, Alberto Contreras-; lo conocí en el 35 y ya era un hombre de gran capacidad, muy modesto, a quien muchos pedían que les escribiera.

Y lo hacía.

Pero lo mas notorio era su poder de convicción, como lo demuestra el caso de Cooke.

Cuando conoció a César era unitario y rupturista.

El lo convierte y el Bebe se lo lleva de asesor a la Cámara.

Lo quería y respetaba.

Marcos elaborará todo el trabajo sobre la oposición al Acta de Chapultepec, impulsada por los norteamericanos, que Cooke expondrá brillantemente en Diputados, en disidencia con su bloque.

-SE DIVERTÍA COMO LOCO…

-Mi viejo solía decir que él fue peronista antes de Perón, recuerda su hija.

-En un momento, junto con muchos compańeros, encontramos que el peronismo estaba en nuestra línea.

Y entonces lo seguimos, reafirmaría el mismo.

Al parecer, se vinculó a través del Bebe, cuya casa de la calle Santa Fe frecuentaba asiduamente.

En esa época conoció también a Ricardo Guardo a quien, ańos despues, escribiría un libro, Horas Difíciles.

Por entonces, el serio y atildado Guardo sufría en carne propia las consecuencias de ese activismo bullicioso, alegre y desenfadado, de César y sus amigos.

Como aquella vez en que estamparon su firma en una solicitada y el viejo Sánchez Sorondo lo retó a duelo, reemplazándolo su hijo Matias, campeón de florete.

Guardo se pasó toda la noche, palido y estremecido escuchando las lecciones de esgrima de un profesor alquilado mientras Césár y el Bebe le escribían epitafios y entre carcajadas lo acompańaban, ya en la madrugada, al campo de honor.

En aquellos primeros tiempos de gobierno peronista, César vivía en un departamento alquilado en la calle Azcuénaga 71.

Plata había poca y cuando aparecía, César la gastaba.

-Una vez que lo indemnizaron se compró el almacén.

Llegó muy alegre, con varias copas y un peón que traía de todo.

No le quedó un peso.

Absolutamente inútil para las tareas manuales, gran charlista, le gustaba beber y fumar.

Y, mucho, las mujeres.

Hacia 1950 se separa de Anita y se va a vivir a un departamento de Villa Luro (que llamaban -la URSS por lo lejano); los libros, que se apilaban por doquier, sostenían la gran cama con espejos.

Una lámpara reemplazaba al timbre.

-Cuando fue allá andaba enamoradisimo.

Y durante días, se encerraba a leer.

-Como se había empeńado en hacer de mi un hombre culto (yo era fabricante de sombreros) mi tarea en la URSS era leer y hacerle resúmenes, recuerda Lagomarsino.

Pese a haberse divorciado con la ley dictada por Perón, una y otra vez regresará con su -Aniuska.

Sin renunciar claro a sus grandes amores, como el que vivió durante ańos con -Champa, una enfermera y militante de la Resistencia.

Desalojado de Azcuénaga, sus amigos le ayudan a comprar un departamento en Cangallo y Billinghurst

Allí muere Anita, en 1972.

En esa casa, con un balcón atestado de flores, pasará César los últimos quince ańos de su vida.

Lo acompańarán sus libros, los cuadernos y papeles que llena en las noches insomnes y una mujer, Irma.

Es donde permanece en los ańos de plomo cuando el exilio de su familia, sumado a la ausencia y desaparición de muchos compańeros y amigos lo sume en profundas depresiones.

Pero ni sueńa con irse.

Seguirán viniendo los viejos camaradas y llegarán, pese a los malos tiempos, otros nuevos, las cartas, los que vuelven.

-TANTAS VECES NOS MATARON…

-El jefe civil del complot era Raúl Lagomarsino (…)

También figuraba en el comando César Marcos, ex suboficial del Ejercito, que ya ha sido fusilado…, anunciaba _en su primera página La Razón, del 11 de junio del 56.

En la mańana del 2, una semana antes del levantamiento del general Valle, seis dirigentes del Comando Nacional eran detenidos.

César, Osvaldo Morales y Copete Rodríguez, en una vivienda de Laferrere y Carlos Held no lejos de allí, Saavedra al dirigirse a su trabajo.

Efectivos de la Policía Federal y de la Marina los llevan al Arsenal Naval; estarán unos días -desaparecidos hasta ser trasladados al Departamento de Policía.

El grupo estaba al tanto del intento de Valle, pero, firme opositor a la vía del golpe militar, no lo compartía en absoluto.

-Nos habíamos reunido con Valle, el coronel González y algún otro un viejo caserón de Belgrano.

Nos plantearon que incorporásemos nuestros grupos civiles, que ellos pondrían las armas.

Y una condición: cáda uno debía entregar su documento de identidad como garantía de la devolución del armamento.

Es que para los milicos las armas en manos del pueblo eran peligrosas.

Nos negamos de plano a participar, evoca Saavedra.

No obstante el desacuerdo van todos presos y les endilgan cualquier cosa.

-Yo tenia un tubito de Asmaspirin, relata Lagomarsino, con el que sali fotografido en los diarios.

Se lo convirtió la droga.

Además, eramos homosexuales: un rico industrial sombrerero (yo) con un joven nazi (Held, hijo de alemanes).

Producido el levantamiento, los llevan a fusilar.

La noticia de la ejecución sale en los diarios.

-A papá lo habíamos visto unos dias antes, de lejos al llevarle comida.

Cuando leimos el diario corrimos al departamento

Y ahi estaba.

Esa vez nos dejaron tocarlo, recuerda su hija.

La hermana de Lagomarsino se presentara a retirar los restos, a la madre de Morales la llaman para igual trámite.

La Orden existia, algo impidió que se concretara.
Cuando se lo llevan a Cooke, preso político en Caseros con igual fin, le dicen que Marcos ha sido fusilado por la mańana.

-Al devolvernos luego a la celda -relata Cesar- la ropa estaba apiladita junto con el inventario que enviarian a nuestra familia después de ejecutarnos.

A Morales y Rodriguez les avisan que serán fusilados.

No lo creen.

-Pensé que era un cuento aunque dudé cuando me enviaron el cura a la celda, recuerda el primero.

A Saavedra viene a buscarlo la gente del Ejército -para interrogarlo pero la Marina no lo entrega.

-Ves, pibe, que nosotros no somos asesinos?, me dicen.

El tercer grupo lo pasa peor.

Los llevan a la Escuela de Mecánica del Ejército, en la calle Solís.

Cuenta Marcos:

-Era lóbrego ese cuartel en la noche, mal iluminado.

Habia un montón de tipos armados de civil, los comandos, y un capitán muy buen mozo, altote de anchas espaldas, con una 45 que me clavaba al preguntarme las cosas más idiotas…

Otro capitancito de la Escuela Superior Técnica, muy bien vestido, bien afeitado, pálido, con los guantes puestos; le preguntó a Raúl (esposado, chivudo, sucio) su fecha de nacimiento.

-El 17 de octubre de..! comenzó a decir y el oficialito lo desmayó de una trompada.

Nos miraban con asco, con odio, eso era lo más intimidante.

Y también ocurría lo increíble: como cuando llega un ayudante con café y el escenario cambia, como si le hubieran pasado un trapo húmedo.

Yo me animo y pido un café.

Y el grandote me alcanza la taza me ayuda a tomarlo y me da un cigarrillo.

Luego sin transición, todo vuelve a lo anterior.

Y nos llevan a la fila para fusilarnos .

A Lagomarsino lo habían sacado para un careo cuando escucha por la radio que a pedido del Papa se suspendían los fusilamientos.

-Ni respiraba para no alterar el ambiente.

Me llevaron al Departamento.

Me pareció hermoso.

Me metieron en un sucucho para las escobas.

Hacía un grado bajo cero ese mes de junio.

Yo estaba helado, casi desnudo y sin las pastillas contra el asma.

Había un vidrio roto que dejaba entrar el frío y a unas enormes ratas.

Me pasé la noche espantándolas con una caja de fósforos vacía.

Por la mańana algo dormi.

Estuve así diez dias.

Cerca de dos meses permanecieron allí.

Luego los llevaron a Caseros.

Se pasaron como mínimo, un ańo.

César salió a fines del ’57.

Raúl en 1958, con la anmistía.

-MANTENER LA LLAMITA

-El espontaneísmo cubria todo el país.

Llegábamos a todos lados pero sin organigramas.

En realidad, cada uno se colocó en el agujerito que le correspondia.

Y el enorme fervor suplantó a la organización, precisaba Marcos.

Desde el ’55, la clandestinidad.

Iban de casa en casa. -César era un drama, llegaba a un lugar y colocaba los estantes para hacer la biblioteca, se queja Lagomarsino.

Pero se arreglaban:

-Vivíamos y nos reuniamos en las casas de compańeros, de familias peronistas que nos albergaban.

La gente estaba como loca, queria participar de cualquier modo, recuerda Morales.

Empezaban con la propaganda.

-Mantener la llamita.

Volantes, pintadas, algún apagón si había huelga.

-Y fuimos armando los grupos.

Yo organicé el comando Mataderos, el del Frigorífico, el del Barrio Los Perales y otros.

Eran de poca gente, que no se conocia entre sí.

-César diagramaba ese esquema, relata Saavedra.

La cárcel no frenó la Resistencia.

Regularmente, el Comando enviaba los informes a Peron, se giraban las instrucciones y se redactaba la prensa (el Boletín Informativo, El Guerrillero) que algunas compańeras sacaban afuera e imprimían Emmy, Carmen y Tello Castińeiras.

Esclarecer, mentalizar era fundamental.

-Me conocí las cocinas de todos los suburbios de Buenos Aires -cuenta Marcos-, era el sitio donde nos juntábamos como una gran familia, la mesa de hule, el mate, un vino…

Hablábamos de Perón (porque estaba prohibido hacerlo) y de qué hacer.

Lo que más nos interesaba era que la gente no se enganchara en las aventuras militares, que entendiera que todo dependía de lo que el pueblo hiciera por sí mismo, que no habia coroneles providenciales.

Y resultaba dificil.

Esperaban lo inmediato, el golpe.

Uno explicaba durante horas, todos decian estar de acuerdo y al salir de la reunión, el dueńo de casa, sigiloso, cómplice, se despedia y preguntaba

-Y… viene el golpe?’.

-Es que lo teórico no bastaba, faltaba la propia experiencia…

Saavedra recuerda: -una vez fuimos a una reunión, allá detrás de Caseros.

Corren una cama y aparece la entrada a un sótano lleno de gente.

Estaba hasta el famoso trío de la CGT negra.

Hablaban de los contactos con militares, de que habia que largarse ya.

Un dirigente de UTA, dijo, eufórico, que tenía el uniforme de un general.

Nosotros escuchábamos, César no había dicho nada.

Entonces habló.

-Me permite compańero? (no lo olvido más)

Sabe lo que yo hago con el uniforme de un general?

Me limpio el culo.

Se terminó la reunión.

Lo que faltaba, milicos que jugaban a peronistas!

Era un chiste eso .

EL VIEJO CÉSAR

Agotada la primera etapa de la Resistencia (que culmina con la tajante oposición de Marcos al pacto con Frondizi), habrá otra vez clandestinidad y prisión y diversas posiciones ante las cambiantes contingencias políticas.

En el ’73, cuando retorna Peron, el escepticismo de César se estrella contra la euforia general: prevé días sombríos.

No obstante, desde la Unidad Básica John W. Cooke logra abrir un espacio de discusión entre los sectores de la Tendencia, en momentos en que el clima general no favorecía el diálogo.

Más adelante, su afán de poner vallas al avance de -la patria metalúrgica lo lleva a colaborar unos meses con el gobierno de Calabró, en la provincia de Buenos Aires.

Pronto debe alejarse.

Enemigo del Lopezrreguismo y muy crítico de la gestión de Isabel Peron, cree, sin embargo, que hay que evitar el golpe militar.

-Si ésto se hunde nos hundimos todos, sostenía.

Sus posturas y actitudes son polémicas y le granjean críticas.

En general, coyunturales.

-En la Resistencia fue una especie de guardián de la doctrina, con una fuerza de principios y una forma de expresarlos enormemente pura, que orientó a los sectores dispersos desde una posición intransigente, sostiene Osvaldo Morales.

Para Pino Solanas (bajo cuya dirección Marcos interpretara a Pardal en Los hijos de Fierro) fue clave en la comprensión de nuestra historia.

-Mi generación le debe mucho a César -dice-; nos ayudo ayudó a profundizar nuestra inserción en el peronismo.

Carlos Acuńa, de la U.B. Cooke, lo rescata desde los ańos recientes.

-Apostaba a la revolución, a la gente.

Lo amábamos al Viejo, era un troesma .

-Todo aquel que pensara en una organización revolucionaria dentro del peronismo iba a ver al Viejo, cuenta Leopoldo Halperín.

-Era una especie de oráculo.

Lo conocí una noche en que Jorge RuIli me llevó a su casa, en los ’60.

César, que funcionaba sólo de noche, estaba rodeado de una inmensa cantidad de libros y papeles.

Discutíamos cómo organizarnos.

El mezclaba anécdotas de sus tiempos, algo de marxismo, metafísica, lecturas de Marechal.

Un galimatías.

Fumaba muchísimo y hablaba en un estilo casi conspirativo.

Era una autodidacto y sabía como un caballo.

Una vez logramos que diera un curso de historia.

Arrancó de los carolingios, iba de las anécdotas de la Resistencia a Childerico.

Si lo vieras, con sus hojitas, tan sistemático…

Por allí pasaron muchos:

El uturunco Mena, Villalon, Saúl Hecker, Vallota, Pancho Gaitán, el Gallego Alvarez, Licastro, Fernández Valloni, Quique Pecoraro, Mendieta.

Eduardo Vacca, el Negro Lamborghini, Pino Solanas, Marcos Raijer, Luis Macaya, entre otros.

Su larga e intensa trayectoria explica la multiplicidad de contactos.

-Jamas podría haber reunido a todos –dice su amigo Carlos Abalo-; con cada grupo desarrollaba temas específicos.

Sólo él, muy respetado, podía hacerlo.

Hombre de consulta, nunca volverá a embarcarse en alguna corriente interna.

-Jugaba de gurú, precisa Alcira Argumedo, -gran francotirador, muy peronista pero muy crítico, era un referente de la sabiduría en el análisis político.

Irredimible, seductor, desde su trono, un gran sillón de madera; contaba historias, que era su modo de enseńar a hacer cosas.

La relación con el Viejo no era fácil.

-Sobre todo de entrada-

Y mantenía siempre una cierta distancia pese a que cuando lograba armar un canal específico, de compincheria, de complicidades, el requerimiento era alto y uno súbita mente descubria una enorme proximidad, relata Abalo.

Lo previo, sin dudas, era el enganche afectivo.

-Después uno tenia que ser activo, pincharlo -anota Francisco Urioste-, y entonces aparecia el Viejo César en todo su esplendor, esa especie de filósofo o de Viejo Vizcacha.

Sabía muchísimo pero nunca tiraba sus lecturas sobre la mesa.

Después de ańos uno descubría ese infernal basamento en que sustentaba sus dichos .

Sin embargo, salvo para quienes lo trataron, fue un desconocido.

Debe haber tan sólo un artículo firmado por él.

Escribió muchos, libros incluso, pero para otros, y centenares de notas, anónimamente, en las publicaciones de la Resistencia, en De Frente.

Siempre estuvo en segundo plano, jugando de atrás.

¿Por qué?

Algunos lo atribuyen a una gran modestia y generosidad

(-Se alegraba cuando triunfaba una orientación suya, no tenía envidias, dice Morales), otros, por el contrario, a su comodidad y a cierta indolencia.

Hay quienes enfatizan algún arrastre de la infancia ( -se escondió siempre, quizá por algún complejo, aventura Lagomarsino) y están los que, como Carlos Abalo, responsabilizan a su afán perfeccionista.

-Era un cultor del perfeccionismo.

Si su identidad aparecía comprometida, el nivel de exigencia le imposibilitaba escribir.

César parece darle la razón.

-Sólo me gusta escribir, hasta divertido y despreocupado, cuando no lo hago para mi -dice en una de sus cartas (…) pero expresarme por mí mismo me resulta como un parto interminable y dolorosamente difícil…

Sea como fuere, el resultado fue lo que todos anotan como su mayor déficit: no haber plasmado en una obra que quedara como testimonio objetivo, su enorme conocimiento del peronismo y de la historia.

César Marcos no es encasillable.

Intransigente en lo ideológico, flexible políticamente, confió, más que nada, en los sectores populares.

Creía que, pese a todo, les llegaría su hora.

El detonante sería lo social.

Era cuestión de tiempo.

Había que esperar, y activamente.

Armar redes con los mejores.

Juntar cuadros, ideas, cuidar que no se apagaran las pequeńas luces.

Atizar los fuegos, mantenerlos vivos.

Eso, al fin y al cabo, fue lo que él hizo.

COOKE DE CARNE Y HUESO

John William Cooke moría el 19 de setiembre de 1968.

Tenía 48 ańos.

Tiempo después, en unas páginas inéditas, César Marcos intentará esbozar una semblanza del Bebe -tal como era.

Molesto con cierta izquierda que armaba -una leyenda falsa con pretensiones de bronce y de mármol, tratará de rescatar al hombre de -carne, hueso y sangre con todas las debilidades y grandezas.

Marcos no escatima elogios a la actuación pública de Cooke.

Lo describe como quien cumpliera -todos los papeles que puede desempeńar un
político, salvo el de burócrata y resalta su rol de -teórico, ideólogo, doctrinario fundamental.

Pero también hablará del Bebe que él conoció, el de las escapadas, los poemas y las noches.

Dirá que era un gran bailarín de tango ( -bailaba tan bien que hacía olvidar su obesidad aplastante), -gran jugador de poker y buen jugador de cualquier juego, gran amigo de artistas y de reos y personajes de la noche…

Y así, mano a mano en una mesa de fondín, frente a Luisito Dellepiane relataba Verlaine (…)

Como sabía recordar la musa del Negro Cele (…)

O escandía armoniosamente la limpida y fria belleza del Poema Conjetural.

Y lo evoca tal como lo recuerda, recibiendo a sus amigos en su casa de la calle Santa Fe.

-Completamente despreocupado de su atuendo

–Que recibia permanentemente la ceniza inagotable de sus ininterrumpidos cigarrillos, sin embargo, pese a esto y a su gran fisico, tenia una presencia agradable que emanaba de sus ojos claros y de su rostro risueńo, blanco e infantil..

UNA RELACIÓN FECUNDA

En 1959 yo publiqué un trabajo económico que era muy duro con el peronismo.

César, a quien no conocía, me hizo llamar por un compańero.

Me dijo que algo tan crítico y que él no podía rebatir, tenía que haber sido escrito por un peronista.

Como yo no lo era, quería conocerme.

Así comenzó una relación fecunda, por momentos muy intensa (de verse todos los días) y en otros, mucho más laxa.

Discutíamos mucho y con un sistema: si descrepábamos en un punto, lo repensábamos, escribíamos y volvíamos a abordarlo.

Y todo desde un gran afecto -mutuo- y con él instándome siempre a dar rienda suelta a lo que pensaba.

Era un peronista en serio; decía que yo también lo era, sin saberlo, ya que criticaba todo lo criticable en el pais, y ésa, según él, era función del peronismo.

Habiendo tantas diferencias entre nosotros, me costaba a veces entender la base de ese vínculo tan profundo y próximo.

Residía sin duda en los puntos de compinchería que él establecía y desarrollaba: desde las pequeńas complicidades hasta el humor ácido e irónico, la pasión por la historia, la crítica al peronismo (que me hacía pagar con la suya a la izquierda).

Esa relación fue única.

Si supuso una enorme identidad, pese a las diferencias, fue porque las complicidades denotaban una lealtad mutua, y así el acervo común que se construyó venció todo lo disímil.

Por eso fue también una aventura.

Ambos éramos conscientes de ello y nos divertía mucho.

César ocupa un lugar muy importante para mí.

Lo recuerdo con muchísimo carińo y siento que al no estar dejó un gran vacío.

A veces pienso que ese vacío sería menor si lo hubiese visto más en la última época.

Pero es una fantasía.

Lo que siento es su enorme ausencia.

http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2006-March/037985.html

http://es.altermedia.info/general/cesar-marcos-atizador-de-fuegos_1521.html


"Desciende al cráter del Yocul de Sneffels que la sombra del Scartaris viene a acariciar antes de las calendas de Julio, audaz viajero, y alcanzarás el centro de la Tierra.

Como yo lo hice.

Arne Saknussemm".

Como el personaje de Viaje al Centro de la Tierra, de Julio Verne; ser un Intelectual Orgánico en el Peronismo, es más una carga, que una sinecura.

Como el resto de los Compañeros del Perímetro, se es un infante; que, además, se cumplen las funciones de explorador, ingeniero, enfermero e instructor; según las circunstancias.

La Autoridad no nace de los Galones, sino del Respeto.

Intransigente en lo ideológico, flexible políticamente, confió, más que nada, en los sectores populares.

Creía que, pese a todo, les llegaría su hora.

El detonante sería lo social.

Era cuestión de tiempo.

Había que esperar, y activamente.

Armar redes con los mejores.

Juntar cuadros, ideas, cuidar que no se apagaran las pequeńas luces.

Atizar los fuegos, mantenerlos vivos.

Como MacGyver, hay que improvisar con lo que se tiene a mano, listos para Corregir sobre la Marcha, sin perder a los Compañeros.

Esclarecer, mentalizar era fundamental.

-Me conocí las cocinas de todos los suburbios de Buenos Aires -cuenta Marcos-, era el sitio donde nos juntábamos como una gran familia, la mesa de hule, el mate, un vino…

Hablábamos de Perón (porque estaba prohibido hacerlo) y de qué hacer.

Lo que más nos interesaba era que la gente no se enganchara en las aventuras militares, que entendiera que todo dependía de lo que el pueblo hiciera por sí mismo, que no había coroneles providenciales.

Y resultaba difícil.

Esperaban lo inmediato, el golpe.

Uno explicaba durante horas, todos decían estar de acuerdo y al salir de la reunión, el dueńo de casa, sigiloso, cómplice, se despedía y preguntaba

-Y… viene el golpe?’.

-Es que lo teórico no bastaba, faltaba la propia experiencia…

No hace falta escribir grandes tratados, o deslumbrantes sistemas; sino incorporar, inconcientemente, pistas.

Aquí y allá, para que los audaces, que vienen detrás; no pierdan el rumbo, y alcancen el Centro de la Tierra.

Como nosotros, los 50+, lo hicimos.

Artemio + Gramsci = Jorge Asís elevado a la Carrio.

En una amable discusión con el compañero CAT, rememoramos esta sentencia de Antonio Gramsci sobre el Partido Socialista, que puede sugerir cualquier semejanza con la realidad, que no son pura coincidencia.

Dice el compagni Antonio:

La verdad es que el Partido Socialista está ya muerto y putrefacto; un partido obrero que de 80.000 miembros tiene 62.000 funcionarios es solamente una excrecencia morbosa de la colectividad nacional.

El fenómeno es, sin embargo, rico en enseñanzas para los militantes comunistas; si es cierto que el Partido Socialista, aunque muerto como conciencia política del proletariado, sigue viviendo como aparato organizativo de las grandes masas, ello indica la importancia considerable que en la civilización moderna tienen los "funcionarios".

Para el Partido Comunista, el problema de convertirse en el partido de las grandes masas y, por consiguiente, partido del gobierno revolucionario, no consiste solamente en resolver la cuestión de interpretar fielmente las aspiraciones populares, significa también resolver la cuestión de sustituir los funcionarios contrarrevolucionarios con funcionarios comunistas; significa, por consiguiente, crear un cuerpo de funcionarios comunistas, que, sin embargo, a diferencia de los socialistas, estén estrechamente disciplinados y subordinados al Congreso y al Comité Central del Partido.

De esta verdad, poco simpática aparentemente, deben convencerse especialmente nuestros jóvenes; la realidad es como es, algo rebelde, y debe dominarse con los medios adecuados, aunque parezcamos poco revolucionarios y poco simpáticos.

Peronismo posta Manuk!

Y no es una defensa de Pino Solanas , eh!

Gramsci en el Luna Park, de Artemio López, hacer clic aquí.


“Deformación de la política que combina, brutalmente, las sutilezas de la ideología con el pragmatismo de los negocios.
Se asiste a la paradójica complejidad de un gobierno estructuralmente recaudatorio.

Pero integrado por funcionarios mayoritariamente decentes.

De una honestidad -en algunos casos- irreprochable.

Debida, acaso, a la lejanía decisoria de las cajas muy centralizadas.

Pero a los colaboracionistas se les puede otorgar el crédito de la transparencia”

Complejidad del kirchnerismo.

La Revolución Imaginaria, de Cayetano Zaín, hacer clic aquí.


El Pejotismo y la Burocracia son de Derecha (Menemismo) por definición; grita la Izquierda y el Progresismo.

No importa si son K no P, P no K como PS, Terceristas, o Izquierda y Progresismo del Grupo A.

Y la Derecha realmente existente aplaude a rabiar; porque ellos, SABEN que los necesitan para ser viables como Administración, como planteaba AG.

A los dichos de la Jefa de la Oposición, según Nueva Provincia; hacer clic aquí.

“La jefa de la Coalición Cívica sostuvo que sólo competiría en una interna si se suma a "peronistas no corruptos" a los sectores que ya integran el Acuerdo Cívico y Social”.

El Maestro del Arte de la Injuria, Cayetano Zaín, DA FE de la “transparencia” de los “colaboracionistas” del Régimen.

“Vengan, vengan, que los perdonamos, esperándolos con los brazos abiertos.

Ahí no los quieren, y nosotros los necesitamos”

Pensar que hace 3 años nos daban por muertos, y hace solo uno, que ni querían salir en una miserable foto.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Tea Party, ¿porque le teme el Establishment?


El fenómeno del Tea Party

Fuerte avance en EE.UU. de la derecha radical

Arrasó en la interna republicana y complica también a los demócratas

Silvia Pisani

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1305172


¿Ni en mis sueños mas febriles, me imagine a La Nación titular; “Fuerte avance en EE.UU. de la derecha radical”?; como si fuera un vulgar pasquín zurdo. ;-P

Ojo, la Derecha Radical no es Aguad o Carrio, como podrían pensar muchos despistados.

La pregunta, entonces es, ¿Por qué titular de esa manera?


El análisis

Una fractura de resultados inciertos

Michael D. Shear
The New York Times

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1305123


Karl Rove, ex estratego de campaña del presidente George W. Bush, es la clave.

Aunque los TP enarbolen las consignas de los NeoCon y NeoLib; en realidad las exponen al fracaso.

1/ Porque aunque ganen abrumadoramente en el medio termino, ponen en peligro la elección presidencial del 2012.

2/ Al “destruir” al Aparato del GOP, y no tener marcos de contención, la frustración consecuente pude pendular de Derecha a Izquierda.

3/ El enemigo “común”, Washington DC, puede dejar paso a “otro” enemigo, Wall Street.

4/ Como indica mas abajo la entrevista del Corriere Della Sera; los TP se asumen como Main Street, la gente común, trabajadores en el mas amplio sentido de la palabra.

Aunque son “acomodados” Sectores Medios, existe un potencial riesgo de “Guerra de Ricos contra Ricos”, y no es una chicana.

5/ La fiesta termino, y hay que “distribuir” o socializar los costos; y esa es la clave del actual conflicto.

La Administración Federal, es la principal “fuente” de ganancias de WS; los planes Asistenciales y la Salud Publica, son centavos, en comparación con el Complejo Militar Industrial.

O los fondos para Investigación y las “tercerizaciones” de las tareas del Estado.

El sistema puede colapsar si se los “recorta”.


"Ellos son la única voz de protesta hoy"

Lo afirma el historiador Thomas Frank

Viviana Mazza
Corriere Della Sera

Los demócratas subestimaron el movimiento del Tea Party ?la facción ultraconservadora del partido? y los motivos por los que han tenido tanto éxito. Una razón es que actualmente son la única voz de protesta. En Estados Unidos estamos viviendo una fuerte recesión y estas personas, en un sentido cultural, son las únicas que dicen algo cercano a la verdad, aunque después sus propuestas concretas sean ridículas. Un aviso de O?Donnell la definía como la candidata de la clase trabajadora; eso es muy extraño, porque casi nadie se define de esa manera. Y aunque dice pertenecer a la clase trabajadora, se manifiesta contraria al sistema público de salud?

?¿Y los demócratas?

?El movimiento obrero hace todo por ellos, pero no reciben nada a cambio. Los demócratas no se ven a sí mismos como el partido de los trabajadores, sino de las clases ilustradas. Ese es el atractivo de Obama. Yo era estudiante en Chicago cuando él era docente allí, y todos pensábamos que era un gran hombre. Esa es la gente que los apoya, no comprenden el discurso de las clases sociales.

?¿Y el Tea Party sí?

?En el interior de ese movimiento hay gente de dinero, y en las manifestaciones no hay obreros, sino pequeños empresarios que se identifican abiertamente como tales. Pero dan discursos cautivantes y logran que la gente se enoje. "Nosotros somos la gente común, los verdaderos norteamericanos." Es un discurso en código para referirse a las clases sociales. Los blancos de la clase trabajadora están abandonando en masa el Partido Demócrata. Y esto es también culpa de los demócratas, que desperdiciaron la oportunidad de enfrentarse a Wall Street y a los responsables de la crisis. Wall Street no quiere a Obama, pero la percepción de la opinión pública es que mantuvo en los altos cargos a la misma gente.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1305121


Resumiendo, los Demócratas no tienen mucho para festejar, como dicen los Republicanos.

Aunque renueven la Presidencial de 2012, a la Radicalización por Derecha le seguirá por Izquierda, ver datos de pobreza en USA; y eso significa que el “populismo” puede terminar copando la parada.

Y eso es una pesadilla para cualquier elite que quiera seguir siendo el Rey de la Colina.