martes, 10 de diciembre de 2019

Corea Unida, los que nunca se van.



Sin Corea del Centro es un amontonamiento sin ton ni son.

Los que vuelven no importa lo que digan, ni lo que hagan, siempre estará mal o es insuficiente.

Mientras que no importan ni los desatinos ni los horrores que generen, los que nunca se van, siempre encuentran justificaciones.

No les importa, a Corea del Centro, porque es su razón de existir.

Fueron engendrados para ser las madrastras de los hermanos Grimm.

Capangas intelectuales, abusadores de los de abajo y lame botas de los de arriba.  

No hay que esperar ni luna de miel, ni comprensión.

Ansían el fracaso para justificarse, y justificar a los que nunca se fueron, aunque pierdan la maquina de enviar sobres y autorizar pautas.

No tiran bombas sobre plaza de Mayo porque no hay repuestos para los aviones, tampoco cañonean Mar de Plata porque los cruceros y destructores no pueden salir del puerto.

El Ejercito no hace fragotes porque sabe que no tiene con que aplicar el algoritmo de Asiría.

Utilizado desde los tiempos bíblicos hasta los conflictos balcánicos y de medio oriente de nuestros días.

1% de muertos y 4% en los campos de concentración o exiliados (cautividad de Babilonia)

En números 500.000 ejecutados y 2.000.000 en campos de refugiados o de concentración; al fin y al cabo sirven para lo mismo.

No pueden materializar sus más oscuros deseos porque no comemos vidrio y por eso “no nos dejamos”.


Pero sigue estando ahí el rifle sanitario, en la superficie de sus ademanes y dichos.