Eso es lo que le sucede a Rafael Nadal, número uno del tenis mundial y
víctima de un absurdo montaje en el que se lo hace "hablar" de la
actualidad política de Argentina, país que visitará en tres semanas para la
final de la Copa Davis.
Al diagnostico médico sobre la reacción negativa de Lanata a abandonar
su adicción a las drogas se le suma un diagnostico preocupante.
Es que según los calificados profesionales que lo atienden, el
periodista se encuentra afectado del síndrome de Hubris, síndrome que fue
descripto entre otros por el médico y periodista Nelson Castro.
En griego antiguo la palabra Hubris o hybris se refería a las acciones
crueles, vergonzosas y humillantes que un abusador cometía sobre su víctima por
mero placer.
La persona que cometía hybris era culpable de querer más de la parte
que le había sido asignada por el destino.
Hoy en día se utiliza para referirse a un trastorno paranoide
denominado síndrome de Hubris o mal de Hubris.
El "síndrome de Hubris" es un trastorno que se caracteriza
por generar un ego desmedido, un enfoque personal exagerado, aparición de
excentricidades y deprecio hacia las opiniones de los demás.
Las imágenes de los “maestros espías”.


