jueves, 14 de enero de 2016

El Ogro de la política argenta, ¿regresa?




¿Como se explica, con fundamentos científicos, el temor reverencial a una estructura que pasa más tiempo en “animación suspendida” que en “activo”, aun con autoridades nacionales emergidas de su raíz?

Sin capacidad de “juzgar” y “disciplinar” a quienes de aparten y/o “impugnen” la “Línea Política” de las Autoridades partidarias constituidas legalmente.

Según el sentido común “científico” vigente, sin cajas y con las dirigencias en desbandada, debería estar extinguiéndose por inanición.

Pero como en los filmes B de Terror, la duda que se reincorpore el Ogro, percude todo el accionar político actual.

Según el encuadre jurídico no es muy diferente a la UCR y el PS, de allí la eterna guillotina de la “caducidad judicial”.

Pero su resilencia no está, precisamente, en los jeroglíficos estatutarios y los “permisos” de las Autoridades Judiciales de la Constitución.

Es el maremágnum de la bullente sociedad civil de los sectores mas “bajos”, donde se es peronista o no se es nada.

Ya que no hay otra cosa, ni siquiera el Estado o la República, que como todos sabemos es para “la gente como uno”; ver la médiums de los Sectores Medios Carrio.

Así, la herramienta electoral del significante vacio que es el peronismo, que articula todo reclamo por mas contradictorios que sean; ¿recordar a Vargas Llosa?

Se convierte de facto en una herramienta de ascenso social para los Sectores Populares; un bastardo mestizo, el hijo de un inmigrante no europeo, la hija de un colectivero, etc.

Frente a las purezas de sangre, análisis de orina ideológicos, el control de “calidad” de las camarillas culturales y burocráticas; la meritocracia darwinista más brutal, ser un superviviente.

En otras fuerzas, como la UCR de Alfonsín, la “carrera política”  suele ser una “maratón”, donde se va del 25% al 50%, para terminar en el 3%.

Sin embargo en el peronismo es obligatorio el Parkour, como en Assassin's Creed Unity; lleno de saltos al vacio, trepadas inimaginables, y ser tan escurridizo como David Belle.


Así el pavor se entiende; los PJ, del RA a la de las comunas más insignificantes, no son más que incubadoras de hordas sin CV conocido; dispuestas a irrumpir en las recoletas Instituciones de la Republica, para horror de las elites y los Factores de Poder; volver a escuchar a Prat Gay. 

Úteros, y su productividad laboral, en el Orden Económico Neoliberal.

La “Maternidad clandestina” develada por una foto que pone en crisis a la Derecha española; Conservadores católicos contra Liberales productivistas.

La foto del escándalo.



La posición OFICIAL de la central Patronal.


El Argumentario Liberal en la Tertulia del canal próximo a la Curia española.


Impugnación Conservadora a ese Argumentario, explicando la “Maternidad clandestina” como realidad económico-social.

miércoles, 13 de enero de 2016

@oscaracuervo inquiere inquisitorialmente.


@hernanbrienza responde.





@Pablo_Ibanez_ actualiza y da precisiones.



Mauricio Collor de Mello; aporte para el accionar político 2016/17.




“Cuando Fernando Collor de Mello asumió la presidencia, su partido solo contaba con una minoría parlamentaria, sin embargo, confiaba en la legitimidad que le habían otorgado los electores y en su vínculo con el pueblo a través de los medios masivos de comunicación.

El nuevo Presidente eludió al Congreso llevando adelante su plan de gobierno a través de decretos legislativos provisorios de necesidad y urgencia, aunque en la práctica no siempre se trataba de situaciones de emergencia.

Collor de Mello emitió en sus primeros 60 días de gestión 37 medidas provisorias.

Las reformas impulsadas por el gobierno se basaron en la privatización de las empresas del Estado, la liberalización de los controles de cambios, la reducción del déficit fiscal, la supresión de órganos gubernamentales, la eliminación de subsidios y el despido masivo de empleados de la función pública federal”.


Análisis de las presidencias de Carlos Andrés Pérez (1989-1993) y Fernando Collor de Mello (1989-1992): la llegada al poder, sus planes económicos y las consecuencias sociales.
Por María Julia Noielli