jueves, 21 de mayo de 2009

Sobran Nosiglias y faltan Parvus.

En un mundo sobre poblado de Operadores, donde los Analistas están en Decadencia, y se han extinguido los Teóricos; mi homenaje al mas turro de los turros, que fue simultáneamente eximio en los 3 Campos. 

Copio y pego esta maravilla del amigo, Cinebraille.

 

EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS

Esta es una historia de un hábil hombre de negocios a veces limpios, de un millonario militante de la Segunda Internacional, de un judío ruso que era agente alemán y probablemente británico, de un consejero de los Jóvenes Turcos, de un traidor múltiple y a la vez de un camarada fiel, de un hombre respetado por su inteligencia y despreciado por su falta de escrúpulos. Si aclaro que todos esos hombres son uno solo, creo que comprenderán mi interés por una historia que ¡lo tiene todo! y que incluso invita a reflexionar sobre la relación entre medios y fines en la política, así como sobre la tendencia de los primeros a disociarse de los últimos y convertirse en fines en sí mismos. Con ustedes, Alexander Parvus, un hombre fascinante de una época fascinante.

“Ci sono grossi ideali in gioco. [Pausa para masticar la comida]. Si possono fare un sacco di soldi” (1). “Mediterráneo”, filme de Gabriele Salvatores. Oscar al Mejor Filme en Idioma Extranjero 1992.

 DEL JUDAÍSMO AL SOCIALISMO Y DE RUSIA A ALEMANIA

Aleksandr Izrail Lazarevich Gelfand (2) (imagen de la derecha) nació en el seno de una familia judía el 8 de setiembre de 1867 en Berezino, hoy parte de la República de Belarús y entonces, del Imperio Ruso. No creció en dicha ciudad, sino en el puerto ucraniano de Odessa, sobre el Mar Negro, una ciudad donde había una colectividad judía muy importante, inclinada a expresar su frontal rechazo al autoritarismo y el antisemitismo oficiales través de la adhesión a ideales de izquierda. Aleksandr se sintió atraído por ellos desde muy joven y, tras doctorarse en filosofía en Zürich, Suiza, decidió radicarse en Alemania y unirse a su poderoso partido socialista. Cuando comenzó a trabajar como periodista en medios cercanos a la agrupación, adoptó el seudónimo literario de Alexander Parvus.

Su trabajo le sirvió para conocer a importantes líderes de la izquierda europea como Lenin, León Trotsky, Gueorgui Plejánov, Rosa Luxemburgo yWilhelm Liebknecht. Pronto se reveló como un intelectual sumamente agudo: prefigurando la explicación de los ritmos del capitalismo debida a Josef Schumpeter, señaló en 1901 que, con la maduración de determinadas áreas de la economía (debidas a nuevas tecnologías y al aumento del comercio internacional y de las transacciones financieras globales) "el capital inicia un período de avance extraordinario". Semejante tesis bordeaba la herejía para un marxista, supuestamente convencido de la inevitable declinación del capitalismo, pero fue una adecuada previsión de un ciclo de crecimiento global que sucedió a la Depresión de 1873-1896 y se prolongó hasta el comienzo de la Gran Guerra de 1914.

Su análisis de la Guerra Ruso - Japonesa de 1904-1905 fue también extraordinariamente penetrante: contra la creencia general de toda Europa, afirmó que Rusia perdería la guerra y que, a consecuencia de ella, se vería afectada por un estallido revolucionario. La perspicacia del enfoque no sólo le dio un enorme prestigio en los círculos socialistas (su amigo y discípuloKonrad Haenisch lo llamó “la mente más brillante de la Segunda Internacional”) sino que también despertó la atención de otros inesperados lectores, los servicios secretos del Imperio Alemán, que consideraban a Rusia como a un muy probable enemigo futuro. Desde ese momento, Parvus sería un hombre a quien seguirle los pasos.

Y por lo pronto, quien lo hiciera detectaría con facilidad dos debilidades que se llevaban mal con la militancia en los austeros partidos de los trabajadores: la buena mesa y la compañía femenina rentada. Para cultivar ambos placeres de la carne hacía falta dinero, un dinero que no le sobraba. Todavía.

DE FUGA EN FUGA

A partir del análisis del conflicto ruso - japonés, Parvus desarrolló la idea de que se podía usar una guerra contra un enemigo exterior para provocar una revuelta interior, y también sentó las bases del concepto de "revolución permanente" que desarrollaría su amigo Trotsky. Tras la derrota rusa, volvió a su país natal usando falsos pasaportes austrohúngaros, y participó en la Revolución de 1905. La intentona fue un fracaso, pero esto no lo desanimó: aprovechando la crisis que la derrota había causado en la economía y en la confianza de la población, Parvus publicó un artículo, en diciembre de ese año, en el que anticipaba un inminente colapso. El análisis partía de datos reales pero era notablemente exagerado: la intención de su autor, sin embargo, no era describir adecuadamente el estado de las finanzas de la odiada autocracia de los Romanov, sino desatar una corrida bancaria y crear condiciones propicias para una nueva revuelta (3). Nuevamente fracasó, y en 1906 fue arrestado y condenado a cumplir tres años de exilio interno en Siberia. Logró escapar a Alemania: no sabía entonces que nunca más podría pisar el suelo de su país de origen.

Al regresar a Alemania, escribió un libro, "En la Bastilla Rusa durante la Revolución", a partir de sus experiencias en las cárceles zaristas. Por ese entonces sobrevino un acontecimiento decisivo en su futuro: llegó a acuerdo con el escritor marxista ruso Máximo Gorki para administrar el producto de los derechos de representación teatral de su obra “Los bajos fondos”. La obra superó las 500 representaciones y arrojó un considerable beneficio de 130 mil marcos oro alemanes, que Gorki había decidido ceder, en su mayor parte, al Partido Social Democrático de Rusia, reservándose para sí apenas un 25 %. Pero pasaban las semanas y el dinero no aparecía: Parvus se había fugado con el dinero. Gorki estuvo a punto de demandarlo por estafa, pero fue disuadido por Rosa Luxemburgo, que lo convenció de que esa disputa judicial era un desastre para la reputación del partido.

DE BERLÍN A ESTAMBUL

Parvus se radicó en Estambul, donde residió por cinco años. Allí se enriqueció notablemente con el comercio de armas y suministros durante las sucesivas guerras balcánicas que comenzaron en 1912 y que serían el preludio de la Gran Guerra. Para ello fue vital su estrecha vinculación con los Jóvenes Turcos, un movimiento nacionalista que buscaba revitalizar la reliquia desfalleciente que era el Imperio Otomano: se convirtió en editor de su diario, Turk Yurdu, y en el principal asesor político y financiero de los jefes del movimiento, conocidos como el triunvirato de los Pashás (Enver Pashá – el mismo de “La casa dorada de Samarcanda” de Corto Maltés - Talat Pashá y Cemal Pashá) así como de su ministro de Finanzas, Djavid Bey (4). Sus excelentes contactos no se limitaban a la elite otomana: también era socio de la compañía alemana Krupp… y de la británica Vickers. Esto despertó automáticamente las sospechas de que, además de ser muy hábil para conseguir socios, Parvus colaboraba con los servicios secretos de Su Majestad.

PARVUS, LA GRAN GUERRA Y LA REVOLUCIÓN

Desatada la Gran Guerra en el verano europeo de 1914, y con ella las hostilidades entre Alemania y Rusia, Parvus vio llegar una oportunidad de oro para derribar al odiado régimen zarista: hizo llegar al Estado Mayor alemán, a través del embajador en Estambul, Barón Hans Freiherr von Wangenheim, un plan para paralizar a Rusia mediante una huelga general… financiada por servicios secretos del Káiser.

Esto merece una consideración especial. La colaboración entre los círculos revolucionarios rusos y el retrógrado Imperio Alemán podía resultar paradojal y hasta inverosímil (además de muy desagradable para las convicciones de ambas partes) pero no carecía de lógica: convenía al propósito alemán de derrotar o, al menos debilitar a su gigantesco enemigo, y convenía a los propósitos bolcheviques de tomar el poder. Para Lenin y otros socialistas radicales, la guerra no era más que un inútil conflicto interimperialista al que habían llamado, infructuosamente, a boicotear: los trabajadores europeos, en vez de masacrarse entre sí para beneficio de sus respectivas burguesías parasitarias, debían unirse para acabar con el capitalismo. En este marco conceptual, la derrota militar de Rusia era el mal menor: la caída de la autocracia zarista era el primer episodio de la revolución mundial de los trabajadores. ¿Qué importaba la derrota si, más temprano que tarde, los camaradas alemanes se harían con el poder en Berlín?

Por cierto, Parvus (imagen de la derecha) no sólo recomendaba apoyar a los bolcheviques, sino también fomentar brotes separatistas entre las minorías étnicas oprimidas por el imperio zarista, como los finlandeses, los polacos, los ucranianos y los georgianos. Los alemanes hasta le dieron un nombre a esta política de fomentar revoluciones en la retaguardia de sus enemigos: Revolutionerungspolitik, un enfoque que pronto comenzaron a aplicar con los irlandeses (por entonces todavía forzados a ser parte del Imperio Británico) y que sus enemigos replicaban con pueblos sojuzgados por Berlín y sus aliados como los polacos, los checos o los árabes (por caso, a través del legendario Lawrence de Arabia).

Von Wagenheim ayudó a Parvus a viajar a Berlín, adonde llegó el 6 de marzo de 1915. El plan fue aceptado, y entonces Parvus pasó a Suiza en mayo de 1915. Allí, según el espionaje austrohúngaro, se dedicó primero a canalizar millonarios fondos alemanes para financiar diarios publicados por exiliados rusos en París. En Berna hizo contacto con un receloso Lenin (5) quien, pese a reconocer su utilidad, desconfiaba de sus intenciones y trató de evitar el trato directo todo lo que le fue posible. Parvus le ofreció financiamiento, y llegó a planear con Lenin la ruta de los fondos, a través de fachadas como el Instituto para el Estudio de las Consecuencias Sociales de la Guerra, que Parvus estableció en Copenhague, en la neutral Dinamarca. Propuso asignarle el manejo de la operación a Nikolai Bujarin, pero Lenin dudaba de su capacidad y discreción, y entonces propuso a Yakov Ganetsky, Karl Radek y Moisei Uritsky.

Parvus también montó una compañía de comercio exterior que sirvió de pantalla para el envío de información y de fondos: lavaba dinero de los servicios secretos alemanes comprando mercancías en Europa Occidental, que luego vendía en Rusia. La operatoria fue muy eficaz, y además de alcanzar sus fines, hizo a su cerebro aún más rico. Pero la vinculación de Ganetsky con el tráfico de armas llamó la atención de los siempre eficientes servicios secretos británicos, quienes pronto detectaron sus conexiones con Parvus y con la embajada alemana en Estambul. Cuando Lenin se dio cuenta de que se había descubierto que estaba siendo financiado por los servicios del Káiser, ordenó suspender la operación. Por lo que se sabe, Lenin no llegó a recibir el dinero: las pruebas que se han esgrimido en ese sentido, los Documentos Sisson, son considerados una falsificación debida a los separatistas finlandeses, ansiosos de conseguir apoyo de Estados Unidos para su independencia de Rusia. (Haciendo clic aquí, se puede leer un artículo del New York Times del 21 de setiembre de 1918, donde el propio Sisson los transcribe y comenta. Está, obviamente, en inglés).

La reputación de Parvus sufrió otro golpe en 1916, pero esta vez entre los alemanes. En el invierno de ese año fracasó una operación coordinada por él para desatar una corrida bancaria en San Petersburgo, y a consecuencia de ello, los servicios secretos le retiraron su apoyo. Entonces fue a buscarlo en la Marina germana, que le aceptó un plan para debilitar a la flota rusa del Mar Negro mediante una serie de sabotajes. El éxito le permitió recobrar su prestigio, y entonces vino un golpe de suerte.

Tras una sucesión de desastres militares, amotinamientos de tropas y protestas masivas, el Zar Nicolás II decidió abdicar el 15 de marzo de 1917. Lo sucedió un gobierno provisional centrista, encabezado por Aleksandr Kerenski, que cometió el tremendo error de continuar una lucha irremediablemente perdida. El Estado Mayor alemán decidió que era un momento ideal para aplicar el plan de Parvus, y lo llamó para que sirviera de contacto con Lenin. Pero esta vez no se trataba de financiar sus actividades, sino de algo mucho menos comprometedor para ambas partes: dejarlo cruzar Alemania en su camino de regreso a Rusia desde Suiza. Lenin aceptó tras algunas vacilaciones (pensaba que, al llegar a Rusia, sería arrestado de inmediato, algo que no sucedió) y, por su parte, el Estado Mayor le puso como condición que no hablara con socialistas alemanes. El tren partió de Suiza el 8 de abril y, tras un par de combinaciones vía marítima hacia y desde Suecia, Lenin y una veintena de sus compañeros llegaron a San Petersburgo (entonces Petrogrado) en la noche del 16. Antes de cumplirse siete meses, estaba en el poder.

EL ÉXITO FUE EL FRACASO

Visto el posterior éxito de la apuesta, uno podría suponer que el prestigio de Parvus se acrecentó enormemente: sucedió todo lo contrario. Lenin nunca le perdonó haberlo enredado con los reaccionarios generales prusianos y no le dejó retornar jamás a Rusia, y por su parte, los socialistas alemanes lo consideraron un traidor: para ellos, como es fácil de entender, su principal preocupación no era derrocar al Zar sino a su enemigo, la disimulada dictadura militar que gobernaba Alemania tras reducir al Káiser a la condición de títere. Sin embargo, y pese a estas severas y casi unánimes imputaciones de deslealtad, justo es decir que jamás hubo prueba alguna de que Parvus hubiera entregado a un camarada a las autoridades de ninguna nación.

En marzo de 1918, Lenin pidió la paz a Alemania y sus aliados: así Rusia salió de la guerra europea, pero sólo para caer en una guerra civil todavía más cruel y desesperada. A fines de 1918se derrumbaron las Potencias Centrales, al Káiser le llegó el turno de la abdicación al igual que el Zar Nicolás II (que, para ese entonces, ya había sido ejecutado junto con toda su familia) y los socialistas alemanes se lanzaron a imitar a sus camaradas rusos. Pero Alemania no era Rusia: los propios socialdemócratas de Fiedrich Ebert y Gustav Noske, compañeros de partido y de lucha antes de la guerra y en el poder debido a ella, desataron una brutal represión que se cobró la vida de miles de revolucionarios, entre ellos la de Rosa Luxemburgo.

DAS KAPITAL Y EL CALEFÓN

Inmensamente rico y todavía joven (apenas había pasado los 50 años) Parvus se compró un castillo en las afueras de Zürich, la ciudad de su juventud. Allí dio rienda suelta a un apetito libertino que horrorizaba a sus ascéticos camaradas de antaño: organizaba fastuosas cenas que, invariablemente, terminaban en orgías escandalosas; fue por esa razón que los suizos lo deportaron a su patria de adopción. En 1920 se retiró a vivir a una mansión situada en las afueras de Berlín, en la Isla del Cisne. La misma tenia 32 habitaciones, además de un mayordomo, un ejército de criados de librea y un chef a su exclusivo servicio. Parvus, el amigo de Trotsky, el antiguo prisionero del Zar, hasta estableció una rigurosa etiqueta propia para todos aquellos que lo quisieran visitar. Que, por cierto, eran muchos (y muchas): en sus salones, a resguardo de la hiperinflación y de las hordas revanchistas de ultraderecha, bellezas del cine de la República de Weimar y la alta sociedad alemana intimaban con miembros del cuerpo diplomático, mientras antiguos ministros del Imperio departían amablemente con sus antiguos perseguidos, los curtidos militantes de la socialdemocracia ahora gobernante. Entre una delicatessen y la siguiente, el anfitrión se permitía criticar el Tratado de Versalles, anunciar que una nueva guerra aún peor que la de 1914-18 era inevitable, hasta enmendar un error y devolverle a Gorki el dinero que se había apropiado. Su principal preocupación, más allá de sus negocios editoriales (entre ellos, el semanario socialista muniqués Die Glocke), pasó a ser la escritura y publicación de sus memorias (las que, lamentablemente, hoy son inhallables). Era un personaje bastante conocido y fácilmente demonizable: era uno de los blancos favoritos de las farsescas operaciones de prensa de la ultraderecha alemana, cuyas imputaciones iban desde organizar una supuesta revuelta paneuropea a mediados de 1919 hasta reunirse con el presidente alemán Ebert, un socialista moderado, al que pretendían descalificar por vía de su compañía.

Olvidado, execrado por una historia oficial soviética que, durante el estalinismo, hasta cayó en la ignominia de cargar las tintas en su origen judío (6), Parvus murió el 12 de diciembre de 1924. Su cuerpo fue cremado e inhumado en un cementerio berlinés.

 

Mi agradecimiento a Manuel Barge (“Manolo el Deshonesto”) por haberme hecho conocer al personaje.

 NOTAS

(1) “Hay grandes ideales en juego. [Pausa para masticar la comida]. Se puede ganar un montón de plata”. (En italiano en el filme).

(2) En español, Gelfand es la grafía más correcta de su nombre ruso. En inglés se lo suele escribir, también correctamente, Helfant o Helphand: la diferencia refleja las diversas maneras de transcribir fonéticamente a idiomas diferentes un nombre escrito en alfabeto cirílico. En alemán, francés, italiano, portugués y rumano se lo escribe Gelfand; en sueco, neerlandés, checo y polaco, Helphand.

(3) Este episodio tal vez produzca una sensación de reconocimiento en el lector argentino. Por cierto, mientras se estaba redactando este articulo, nos enteramos que “el Parlamento británico analiza la conveniencia de que los periodistas económicos ‘operen bajo algún tipo de restricción’ durante etapas de turbulencias, para impedir que multipliquen el pánico en los inversores”.

(4) Son llamativas las tesis que Parvus esgrimió en dicho periódico: dado que las condiciones para una revolución proletaria eran inexistentes, debido al carácter atrasado y semicolonial del Imperio Otomano, proponía que el Estado desarrollara una política de activa intervención en la economía, con vistas a favorecer el surgimiento de una burguesía nacional. (Recordemos que estamos hablando de comienzos de la segunda década del siglo XX). En esto seguía, como es de sospechar, el modelo de desarrollo industrial que Alemania adoptó desde mediados del siglo XIX, con éxito notable. Véase el Capitulo 8, página 125, de “Turkey: A Modern History” de Erik Jan Zürcher, I.B.Tauris, 2004 (en inglés).

(5) En la novela “Noviembre 1916” de Aleksandr Solzhenitsyn se narra, entre otros episodios, un momento de la relación entre Lenin y Parvus. El exagerado carácter mefistofélico que Solzhenitsyn le asigna a Parvus y ciertos sobretonos antisemitas no permiten considerar a la novela como un relato histórico fidedigno.

(6) Es de imaginarse que la condición de judíos de Parvus y Trotsky se presta a toda clase de delirantes teorías conspirativas de tinte antisemita. Un buen ejemplo se puede leer siguiendo este vínculo (el texto está en inglés): el objetivo de los bolcheviques (entre ellos, un antisemita en toda la regla como Stalin) era crear un “estado mundial judaizado” que aboliera todas las naciones y sus respectivas culturas…

 VINCULOS

* “Lenin y la asistencia alemana en la Revolución Bolchevique”. Anthony Sutton, “Wall Street y los bolcheviques”.

* Wikipedia (en inglés).

* Encyclopaedia Britannica (en inglés).

* Crítica de Michael Dirda de “Moura: The Dangerous Life of the Baroness Budberg ” de Nina Berberova, New York Review, Nueva York 2005. Washington Post, 22 de mayo de 2005. En inglés.

 LIBROS

* "Tiempos modernos". Paul Johnson. Javier Vergara Editor, Buenos Aires 1992. Primera Edición 1988 (primera edición en inglés 1983).

* "Auge y caída de las grandes potencias". Paul Kennedy. Plaza & Janés Editores, Barcelona, 1994.

* "Historia del Siglo XX". Eric Hobsbawm. Crítica, Buenos Aires 1998 (reimpresión mayo 1999).

* "La era del Imperio: 1875-1914". Eric Hobsbawm. Critica, Buenos Aires 2004.

* “Lenin’s legacy: The Story of the CPSU”. Robert G. Wesson. Hoover Press, 1978 (en inglés). Cap. 3, págs. 56- 62.

 

La Información es mía, y solo mía, ¿entendiste Diego F?


El estimado Blogger y amigo ha demostrado, otra vez, el Teorema de Mafalda.

-¿Qué puede hacer un mosquito (Mundo Perverso) contra una locomotora (Grupo Clarín)?

-Nada, pero eso si, puede volver loco al maquinista (periodistas del medio).

 

Sus videos son subversivos; no por lo que digan los entrevistados, sino por la estolidez y mediocridad de los entrevistadores.

Ataca el Capital Simbólico, la Credibilidad, de los ganapanes cagatintas; como le gustaba decir a Don Raúl.

Un gran operador mediático, como el fallecido Bernardo Nesustad, contraatacaría de manera más sutil; lo invitaría a su programa, para manipular mediante las preguntas y los cortes.

Hoy solo quedan tres comunicadores con capacidad de operar, en tiempo real, sin guión.

Lanata, amo ese sillón; Chiche Gelblum, te reviso la basura; y Mauro Viale, la reencarnación de William Boo.

El resto son suplantables, ventajosamente, por Doña Rosita de Villa Cañas y la Matrona Platinada.

Por eso creo que Diego se merece el premio Vladimir Burtsev, padre del periodismo de investigación política. 

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ezequiel, Abel y el Lehendakari.


En Catalunya ya hace tiempo que lo teníamos claro no hay nada más parecido a un español de izquierdas que un español de derechas.

…………………………

Por favor, Patxi no nos defraudes.

Acepta el apoyo honesto del PP para formar gobierno en Euskadi.

Y decir bye bye a los nacionalistos.

…………………………

Por favor por un cambio a un gobierno no nacionalista, pacto con PP y pdn.
Enhorabuena

http://www.patxilopez.com/index.php/2009/03/una-nueva-euskadi/

http://www.socialistasvascos.com/upload/archivo-Bases-para-el-Cambio-Democrtico-al-Servicio-de-la-Sociedad-Vasca-Euskal-Gizatearen-Zerbitzurako-Aldaketa-Demokratikoaren-Oinarriak-49d34264c 

Los compañeros Ezequiel MelerAbel Fernández abrieron un debate a dúo sobre el 29J.

Las viudas de la unidad; y ¿la unidad del peronismo? ¿para que?

En ambas posturas hay puntos valederos, yo mismo me encuentro tironeado entre mis deseos y mis obligaciones.

Como le señale al Compañero Andrés el Viejo, en el post Clase contra Clase.

“Es la relación de fuerzas “subjetivas”, la que me preocupa, no las “objetivas”.

En teoría Scioli es el mejor candidato posible y probable, para 2011; pero ¿cuántos no P de los que nos acompañan se escaparan espantados para darle el voto a Binner? 

Uno es de Derecha y menemista, no importa como se haya comportado en los últimos 5 años; y el otro de Izquierda y Aliancista, Ídem. 

Pero el Capital Simbólico los lleva a preferir siempre al segundo sobre el primero. 

De la Rua y López Murphy estaban a la Izquierda de Tachuela y el Negro Moyano en el 99. 

Carrio, aunque tenga el mismo comportamiento de CFK y NK, es menos autoritaria y más socialdemócrata;-P 

Si después del 29J nos sentamos a negociar con los Marianos T y los Llambias, somos traidores. 

Si Binner, Sabatella, De Genaro, Pino, e anda mais; roscan con Bussi y la FAA tuddo bem. 

Como le decía a Abel, lo peor de todo es que los K incentivaron esa acumulación de Capital Social los últimos años. 

Para colmo, la “decisión” peronista, que intento apropiándose Carrio al fin de la Campaña del 2007; es por definición de Derecha, Autoritaria y antirrepublicana ;-P 

Los Planes JyJ, las manzaneras, la exigencia de discutir paritarias por productividad y permanentes; son de derecha, clientelisticas, burocráticas y se inspiran en la Carta del Lavoro del Duce. 

Es cierto que hay boludos en todos lados, pero la Izquierda Cultural es una maquina de producción continua.

Ya le están echando la culpa a los impresentables por los guarismos de la CABA; Ishi y Curto tienen la culpa de la incompetencia e impericia para enfrentar a Michetti”

Pero la política para un peronista no es sencilla, no somos una Divisa Mediática o Testimonial.

Donde alcanza con un Congreso extraordinario; se presentan las posturas, se vota; Dictadura de la Mayoría, y a la cola los que quedan en minoría; mejorando la rosca para la próxima.

Somos un Partido de Estado, como los Demócratas y Republicanos en USA, o Conservadores y Laboristas en UK.

Un subsistema político, que es parte de sistema mayor, que SI funciona.

Como en los países serios, España, por ejemplo; donde el PSOE y el PP se sacan los ojos a nivel nacional; pero si la cuestión se trata del Poder del Estado, no dudan en empomar a las minorías llenas de pretensiones.

Fue lo que sucedió en el País Vasco, las citas que se encuentran al comienzo son comentarios del Blog del actual Jefe de Gobierno, (Lehendakari).

Patxi López, del Euskadiko Alderdi Sozialista-Euskadiko Ezkerraren; formo un gobierno de minoría con el  Euskadiko Alderdi Popularrak como apoyo parlamentario.

Arantza Quiroga, miembro del Opus Dei y confesa partidaria del ala Conservadora del PP, se convirtió en Presidenta del parlamento vasco.

Lo paradójico es que el PP PV, desde este punto de vista, esta mas cerca de del PNV; que de los ateos marxistas del PSE/EE.

Mientras que estos últimos se acercan ideológicamente a los Aberzale de izquierda.

Afinidades y diferencias, tradicional clivaje Derechas-Izquierdas, se convierten en secundarias frente el tema del Poder del Estado Central. 

Secesionistas PNV y Aberzale de izquierda, vs. los españolistas PSOE y PP.

En la Argentina no tenemos esa suerte, en el 2001 colapso el Sistema Político y el Estado.  

A 89 meses del 20/12/01 no existe la Oposición Política, porque no hay partidos políticos que merezcan el nombre de tales.

No se asumen como Partidos de Estado, donde todo es discutible, menos la integridad y gobernabilidad; como en la Madre Patria.

La coagulación en dos supuestos frentes; fue motorizada, en partes iguales, por los errores estratégicos del PEN y la emergencia de viejos sujetos sociales agrarios; que tomaron conciencia política de su poder de movilización.

Hablar de “campo” es un error; el fetiche de los teléfonos blancos del 40, es compartido por los ultra K, ultra anti K y el Establisment.

A los primeros les da pereza investigar para no caer en el reduccionismo, y a los segundos no les interesa atentar contra su propio imaginario. 

Para el Establisment es solo una manera de acceder, como en los 90, a la cúpula de la única estructura con capacidad de gestión.

El factor común, que une a los no P, y estoy hablando de Unión PRO, CC, ARI, LdS, EDE, PS, SI, etc.; es el raquitismo del aparato.

Concientemente rechazan la incorporación de militancia, porque es considerada un lastre, que puede terminar exigiendo democracia interna frente a las autocracias que conducen los partidos.

Sin esa militancia solo es posible gobernar mediante una Burocracia Estatal al estilo Webberiano; pero como esta tampoco existe, alquilan militancia de la UCR o del PJ.

Sucede en Santa Fe y en la CABA; en Tierra del Fuego Fabiana Ríos se vio obligada a reclutar funcionarios en la PBA, CABA, Santa Fe y Córdoba.

Estamos hablando de una provincia de 200.000 habitantes, donde la totalidad de funcionarios del ejecutivo tiene menos personal que el total de concejales de la PBA.

La militancia de la UCR, que son los únicos con una masa competitiva, carga el lastre de dirigencias atornilladas a sus asientos; que los han llevado de desastre en desastre en los últimos 20 años.

El Coti Nosiglia logro convertir al primer partido de masas de la Argentina en un grupo de Presión.

Como el MID de Frondizi y Frigerio, pero sin su calidad de formación.

Antes de que alguien se queje sobre la inclusión del PS Santafesino, María del Carmen Alarcón; la Negra merece todo mi respeto, pero no me digan que ella es socialista.

Resumiendo, el subsistema peronista es el Sistema, sin él todo se derrumba; no hay alternativa porque nadie se preocupa en construir alternativas.

Nuestras dirigencias son tan mediocres como las no P, pero por abajo existen cientos de miles de caminador@s.

Porque esa la esencia del militantes de a pie; averiguar, informar, y si no obtiene respuesta resolver de por si y ante si.

Todos los partidos del exterior que he nombrado son multitudinarios, porque su pertenencia los obliga a ser supletorios del Estado, cuando este no llega o no existe.

 

El 29J, los peronistas tendremos que comportarnos como cualquier partido normal de Occidente, el Partido Estado que somos en realidad.

Como en el País Vasco de socialistas y populares, debemos analizar hasta donde estamos dispuestos a negociar y ceder.

En la mesa estarán:

- El Bloque Mazorquero (GBA+ CGT Moyano),

- Los Feudales (NEA+NOA+Patagonia+Cuyo),

- La Región Centro (Interior de la PBA+Santa Fe+Entre Ríos+ Córdoba),  

- y la CABA.

Los Factores Reales de Poder, aunque no sean peronistas, tendrán sus delegados en esa mesa, tratando de volcar las decisiones.

Si se quiere un Presidente peronista para el 2011, las condiciones mínimas las impone el Bloque. 

Los compañeros de Región Centro, si suman a la CABA, pueden volcar a su favor al resto; pero perderán el apoyo de el Bloque.

La CABA; no importa si es Macri, Ibarra o de la Rua, solo puede sobrevivir si elimina al Bloque.

Es una lucha de elites, que se viene dando desde el 17 de Octubre.

El GBA y el Moyanismo no tienen donde retroceder, y casi nada para ceder; se comieron como señoritos todos los sapos desde 83 hasta ahora, sin ninguna contraprestación a cambio.

La paradoja social argentina de los últimos 35 años; estábamos mejor con Isabel que con el Proceso, pero mejor con Videla que con Alfonsín, ídem con Menem, ídem con los K.

No es una chicana reduccionista, fue parte de la discusión entre Artemio López y Montenegro.

Volviendo al Bloque, los Sectores Medios y el Establishment los quieren regresar al 3 de Junio de 1943.

Que se mueran callados en su lugar; como corresponde a los lumpen; que sus organizaciones de cualquier tipo no disputen poder, ni pretendan lugares que no merecen por nacimiento, educación o fortuna.

Es evidente que se van a resistir, aunque se queden solos.

 

Los Feudales y los de RC deberán sopesar que hasta donde están dispuestos a llegar, en cualquiera de los dos sentidos.

Permanecer como socios secundarios de la CABA, con el peligro de la intervención de esta.

O resignar posiciones frente al Bloque, para avanzar en la reconstrucción del Estado y Hombre, con todas las reformas políticas y sociales necesarias, manteniendo la esperanza de tener una revancha política en el 2015 o 2019. 

Ojo, 2011 no tiene nada que ver con los nombres propios, todos los dirigentes son por definición descartables.

Lorenzo Miguel, Herminio, Cafiero, Rousselot, Pierri, Duhalde, Menem; pueden dar fe.

 

¿Y los no P?, no es que los deje afuera, son parte de nuestro problema; pero si no nos ordenamos nosotros mismos, nos arrastraran a su desorden.

Hay, o se esta dando, una profunda reconversión social en la Argentina; que va mas allá de la voluntad de los propios actores.

La ferocidad vesánica con que se responde a los desafíos, se debe a la falta de argumentación política; son respuestas estereotipadas de quienes se sienten acorralados por la anomia política de sus dirigencias, y la falta de estructuras que los contengan.

“Un país al margen de la ley” de Carlos Nino, sigue siendo el mejor pronostico sobre la disfuncionalidad de la “gente” y sus dirigentes.

 

PD después de tantas pálidas, les recomiendo visitar el Blog de Patxi; un político 2.0, y funcionario ídem.

¡Esta anotado en todos los canales que conozco, y un montón de los que no tengo ni idea!

“En este sentido también twittearé en determinadas ocasiones, cuando el lugar o el estado me lo permita y por lo tanto el protocolo.

Mantendré mi perfil en facebook aunque no sea posible pasar de los 5.000 amigos, por lo tanto lo combinaré con la página oficial que me sugirieron crear pero que no me termina de convencer porque convierte a mis amigos en fans y es un término que no considero apropiado ni me gusta.

Sin embargo es la única fórmula que existe para sobrepasar esa barrera de los 5.000 y me parece injusto dejar a las peticiones que llegan con tanto cariño fuera a la gente fuera.

Es un problema o una decisión de facebook y aunque nos hemos puesto en contacto con ellos, de momento no hay nada que hacer.

Las opciones son o perfil personal con un límite de amigos o página oficial donde los amigos son fans”

 

Cerrito 832; ¿la nueva Meca?, Cayetano Zaín.


El juez no corrigió a la política

Por Adrián Ventura 

Traducción, hay que sacarlos de cancha, no hay que dejarlos jugar.

 

Una decisión que aumenta el escepticismo

Por Rosendo Fraga 

Textual:En el caso de las llamadas candidaturas testimoniales, los sondeos muestran que la mayoría de la opinión pública está en contra.

Aproximadamente dos de cada tres opinan de esta manera. Pero ello no tiene demasiado efecto electoral.

Quienes no ven con buenos ojos este tipo de candidatura -aunque no lo hagan por un razonamiento jurídico- lo hacen porque las perciben como una expresión del oficialismo.

Quienes las rechazan son quienes han decidido no votar por el Gobierno.

El tercio que las acepta o justifica son, en promedio, los que han decidido votar por el oficialismo”.

 

"Las candidaturas testimoniales son un problema político más que jurídico"

Pagina 12

Pomelo, que conoce el paño, bate la justa; es una cuestión de Poder.

 

LA PELEA ELECTORAL - FALTAN 39 DIAS: UN DESAFIO A LAS CANDIDATURAS TESTIMONIALES EN LA PROVINCIA

De Narváez promueve el corte de boleta entre intendentes K

Envió a emisarios con la propuesta de que repartan su boleta, pero no la de Kirchner.

"Ellos saben que para que les vaya bien no pueden quedar pegados" al ex presidente, le dijo a Clarín.

Scioli desestimó la jugada: "Es un acto desesperado".

Por: Santiago Fioriti

A confesión de parte, Colorado y Clarín, relevo de prueba

 

Para quienes les resulte confuso, recomiendo el siguiente post del Compañero Luciano, en su blog Desierto de ideas.