jueves, 22 de enero de 2015

La Redacción de La Nación y la “Neurosis del Poder” de Elio Petri.




“Sin importar la impresión que nos da, él es un servidor de la ley, él pertenece a la ley, y escapa al juicio de los humanos”.
Kafka; Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto



El más gramcsiano de los directores de cine italiano, utilizándolo como “prisma”, nos puede ayudar a comprender el “substrato discursivo” de las “columnas de opinión” de la “Tribuna de Doctrina”.

La añoranza de los tiempos donde era suficiente la “strategia della tensione” para establecer entre las masas Agendas sociopolíticas y económicas.

En el aquí y ahora social, la “resilencia” de las tendencias sociales viene frustrando sistemáticamente sus intentos.

La “irrelevancia” pareciera ser “irreversible”, como mínimo para las tácticas y estrategias tradicionales.

El escenario
Una muerte que expuso al Gobierno con crudo realismo
Por Jorge Fernández Díaz | LA NACION

La incomprensible reacción de la Presidenta
Por Luis Majul | LA NACION

La muerte del fiscal / Puntos de vista
De Juan Duarte a Nisman, el peronismo bajo sospecha
Por Pablo Sirvén | LA NACION

Por Nisman, la AMIA y la democracia
Por Martín Lousteau |  Para LA NACION

La muerte del fiscal y el caso Matteotti
Lo que está en juego es la República
Por Luis Alberto Romero |  Para LA NACION

¿Y dónde están los intelectuales?
Por Maximiliano Tomas |  Para LA NACION

Editorial I
Verdad y no sólo respuestas
La Justicia tiene la obligación en el gravísimo caso de la denuncia y muerte del fiscal Nisman de revertir el estado de impunidad y el descreimiento de la sociedad

El análisis
De "¿por qué se mató?" a "¿quién lo mató?"
Por Carlos Pagni | LA NACION







Il cinema non è per un'élite, ma per le masse.
Parlare ad un'élite di intellettuali è come non parlare a nessuno.
Non credo si possa fare una rivoluzione col cinema. Io credo in un processo dialettico che debba cominciare tra le grandi masse, attraverso i film e ogni altro mezzo possibile




PD: strategia della tensione




miércoles, 21 de enero de 2015

¿Por qué no explota todo?, el efecto flogisto.



Los epistemólogos de la Ciencia, entre ellos Bachelard y Kuhn, suelen recurrir a la Teoría del Flogisto para explicar como todo Conocimiento “aceptado y establecido” es inevitablemente efímero.

Los “problemas de previsión” en los resultados, cuestionaban una Teoría que a todos los efectos resultaba “intelectualmente confortable” para la Comunidad científica de la Ilustración.

Un Recaudador de Impuestos y su esposa, Lavoisier y Marie-Anne Pierrette Paulze, decidieron innovar la metodología existente, al centrarse mas en lo cuantitativo que lo cualitativo.

Los que los llevo, mas allá de impugnar al Flogisto,  a crear la moderna Metodología de la Ciencia Experimental.



Nuestro país, Argentina, tiene la mala fama internacional de resultar “impredecible” para las Ciencias Sociales, en general, y las Ciencias Económicas y Políticas, en particular.

Lo que permite a las Teorías “aceptadas y establecidas” que cuando los resultados desafían los pronósticos, escudarse en la coartada de la “aberración” sociopolítica.

Ya que resulta más confortable la negación, que el trabajo de refinar las metodologías existentes, y/o crear innovaciones que “expliquen” las “divergencias” realmente existentes con el Mainstrean científico.

Lo que resulta “molesto” pero secundario para el resto del Mundo, resulta catastrófico para las Minorías Dirigentes argentas de todos los ámbitos y colores.

Porque no solo se trata de los errores no forzados de  los Oficialismos y Opositores políticos, también se palapa mucha aprensión entre los Factores de Poder alienígenas y nativos.

Ya que a todos ellos les resulta cada vez más difícil “establecer Agendas”; económicas, políticas y sociales; sea por pasiva o activa.

Ojo; no trato de decir que yo, y solo yo, tengo razón; los lectores habituales de este blog conocen hasta la nausea mis posiciones, todas ellas a disposición de ser discutidas y rebatidas.


Sino de dejar en claro lo que resulta incuestionable a esta altura de los acontecimientos, los Paradigmas existentes viven chocando con el obstáculo epistemológico; y este, más temprano que tarde, se los va a llevar puestas a las Minorías Dirigentes. 


martes, 20 de enero de 2015

Moto chorros del espacio, Razón de Estado y respuestas de Clase.



A Game of Thrones, House of Cards, y Yo Claudio de Robert Grave; para quienes “consumieron” hasta ahora Twilight de Stephenie Meyer y The Vampire Diaries de Lisa Jane Smith.

O sea, la saga de Harry Potter salpimentada generosamente con sexo y ultra-violencia.  

Para los lectores que les embola la erudición de la Cultura de masas del Imperio, es un Rebelde Way post-apocalíptico inspirado en “Lord of the Flies” de William Golding, con la moralidad de Maquiavelo, más que con la ética de Nietzsche.

Como toda Scyfy es una anti-Utopía que expresa los problemas sociales actuales; alterando tiempo y espacio.

En este caso las “Clases” EN la Globalización.

Alta en el cielo, las Democracias del Atlántico Norte, envían como carne de caños a el excedente social juvenil a confrontar con los “Lumpenes” de los Territorios "sin Ley ni Orden"; o sea los Estados Fallidos.

Mientras  sacrifican, vía la “asfixia” del austericidio, sectores enteros de su sociedad.

Mientras las Minorías Dominantes, encastillados en sus refugios de alta tecnología, literalmente vampirizan al resto de la Humanidad.

¿Y el Lumpenaje?

Están mas allá del Bien y el Mal de la Moralidad burguesa, y las fantasías sobre el Poder; lujos impracticables cuando se intenta sobrevivir a la Intemperie.

Ahora bien, contra el sentido común de bien pensantes de Derechas e Izquierdas, el entorno darwiniano no implica necesariamente la falta de “Organización” social.

Sino más bien todo lo contrario; sin cooperación, por más brutal que esta sea, no se sobrevive.

Llevar hasta “las últimas consecuencias” las cosas, más que un lujo burgués, es un capricho aristocrático; que siempre terminan pagando los Lumpenes.

“La supervivencia no es lo que tú eres, es lo que tú haces”.

No solo es una consigna con gancho, para la producción de la Cultura de Masas, sino un Imperativo Categórico que comprendieron Maquiavelo y Hobbes.