viernes, 30 de noviembre de 2007

"No hay hijos ilegítimos, sino padres ilegítimos"


Charlando con el nuevo blog amigo, Datos Duros, un tema llevo a otro y encontré esta nota de Enrique Oliva en La Nación.

El orgullo de llevar sangre tehuelche y de ser hijo ilegítimo

Pese al misterio, Perón aclaró las dudas

En estos días ha surgido una moda: discutir sobre el origen de José de San Martín. También han renacido polémicas sobre el lugar y las circunstancias del nacimiento de Juan Domingo Perón. El caso del Libertador ha provocado la aparición de personas "ofendidas" que piensan que se mancha el honor del Santo de la Espada. Se debe al complejo anacrónico e inhumano, que aún se conserva en minorías, respecto de los hijos naturales. Si hubiera tenido un nacimiento "ilegítimo", aunque a nadie le consta, no debería escandalizar.

El caso de Perón plantea otras contradicciones, que, sin embargo, él mismo puso en claro. En verdad, nació en Roque Pérez en 1893 y no en Lobos en 1895; por parte de madre desciende de tehuelches; fue traído al mundo por una pareja en esos momentos no casada; fue bautizado como Juan Domingo Sosa y recuperó el apellido paterno cuando tenía dos años de edad. Nada de esto es una novedad para mucha gente. Además, él mismo dijo y está escrito: "No hay hijos ilegítimos, sino padres ilegítimos".

Días atrás, la aparición del libro de Hipólito Barreiro titulado "Juancito Sosa - El indio que cambió la historia" reavivó la polémica. El tema de determinar "oficialmente" el lugar de nacimiento del general Perón ha convulsionado los municipios de Lobos y de Roque Pérez y la batalla podría llegar hasta el Congreso Nacional.

Desde fines de diciembre de 1957 y durante casi todo enero de 1958 estuve personalmente en Caracas (Venezuela) y mantuve frecuentes contactos con Perón, en cuyo gobierno había colaborado entre 1951 y 1955. En esas circunstancias, integrando yo un pequeño grupo de jóvenes recién llegados de España, fuimos estimulados por el general para formularle preguntas que respondía de buena gana y con amenos comentarios. Su simpatía y conversación eran fascinantes, salpicada su charla con fino humor.

Allí, junto a tres testigos ya fallecidos -Juan Carlos Cornejo Linares (ex senador peronista por Salta), Manuel Buseta (dirigente del gremio gráfico) y John William Cooke- le escuché decir textualmente: "Me siento muy honrado por llevar sangre tehuelche, descendiendo por vía materna de quienes poblaron la Argentina desde siglos antes de llegar los colonizadores... No fui el único presidente con sangre india. También lo fueron Justo José de Urquiza, Hipólito Yrigoyen, Victorino de la Plaza, y podría continuar la lista con muchas otras personalidades ya históricas. Los de origen indígenas, aunque a algunos les choque, han tenido, y tienen, mucho que ver en la sociedad argentina. Pero mejor no zamarrear ramas de otros árboles genealógicos ilustres, porque todavía subsiste mucha pacatería hipócrita. Además, no sería de buen gusto... De mi origen y nacimiento he hablado poco y discretamente porque insólitas disposiciones militares no escritas me hubieran impedido entrar en el Colegio Militar, pues se evitaba el ingreso de hijos naturales o de religión no católica..."

También hizo elogios a la etnia tehuelche, explicando qué significaba ese nombre: "Tehuel quiere decir bravo, celoso de su independencia, y che es gente". Refiriéndose a la rama paterna, decía que tenía ascendencia vasco-francesa, sarda y aun escocesa. De su abuelo, el doctor Tomás Perón, decía que "fue un conocido catedrático en Buenos Aires..."

Sobre el lugar y fecha exacta de su nacimiento dejó entender que se habían dicho y escrito cosas contradictorias y que los historiadores se ocuparían de ello.

Su principal biógrafo, el escritor e investigador Enrique Pavón Pereyra, con información directa del propio Perón, con quien mantuvo estrechos diálogos grabados, publicó parte de su historia en un libro hoy casi inhallable titulado "Perón. 1895 -1942", cuya novena edición (Ediciones Espiño) apareció en abril de 1953. La obra tiene abundante material escrito y múltiples fotografías. Una de las fotos lo muestra junto a su hermano mayor Mario y su madre, una atractiva mujer. Allí se dice que nació en Lobos en 1895, sin mencionar el casamiento de sus padres. Pero, ya en España, Perón dicta sus memorias "descarnadas" a Pavón Pereyra y explica que nació en Roque Pérez el 7 de octubre de 1893 y no en Lobos el 8 de octubre de 1895.

En referencia a la segunda inscripción, dice: "En realidad yo tenía ya dos años para esa fecha. Así constaba (en la fe de bautismo) en las páginas del registro parroquial, que lamentablemente una gran mancha de tinta, derramada "casualmente" sobre el renglón que daría crédito a mis palabras, se ha encargado de silenciar para siempre. Soy hijo de un espíritu campesino, casi rural, y de una joven natural de Lobos, Juanita Sosa, con sangre india y parientes de origen santiagueño".

En la página 20 de la última biografía de Perón, el general expresa: "¿Cuántas grandes mujeres quedaron al margen de los hechos sociales, ignoradas por su propia comunidad, observadas con espanto, cuando, en realidad, su único pecado fue el coraje de haber sido madres solteras...? Ese hijo no tenía padre y la ley argentina prohibía hasta investigar la paternidad del recién nacido. Pero sí se castigaba el adulterio y ese hijo pasaba a ser un bastardo. Al padre se lo eximía de toda culpa y al hijo se le cerraban las puertas del futuro. ¿Eso era justo? Nosotros hicimos una ley que daba al hijo natural los mismos derechos que al hijo legítimo. Esta situación de desprotección sucederá mientras las mujeres no intervengan más asiduamente en el espíritu de la legislación; hasta que llegue ese momento, ¡las leyes estarán siempre hechas por adúlteros!, que ignoran que no hay hijos ilegítimos, sino padres ilegítimos".

Luego explica que pasó a poseer el apellido de su padre cuando éste lo anotó en Lobos como recién nacido. El matrimonio de Mario Perón con doña Juana Sosa Toledo se formalizó cuando Perón tenía 8 años, en 1901.

http://www.lanacion.com.ar/archivo/nota.asp?nota_id=26815&origen=relacionadas

Aun hoy gente que se pregunta por lo queremos, el ultimo párrafo en negrita es suficiente motivo para hacerlo, siendo solo uno de la multitud de gestos y actitudes que lo ennoblecen.


miércoles, 28 de noviembre de 2007

se queja de que paga menos impuestos




Warren Buffet, el sempiterno número dos de la lista de multimillonarios de la revista "Forbes", en donde siempre le precede Bill Gates, considera que el Gobierno de los Estados Unidos le debería hacer pagar más impuestos

En una entrevista a la cadena norteamericana NBC de la que informa el diario británico The Guardian, Buffett, conocido como "el Oráculo de Omaha", se queja de que paga menos impuestos que cualquiera de las personas a las que tiene en plantilla.

Desde la autoridad que da tener una riqueza estimada en 52.000 millones de dólares, Buffett manifestó: "el sistema fiscal se ha inclinado en favor de los ricos y se ha alejado de la clase media durante los últimos 10 años. Es dramático. No creo que haya conciencia de ello y pienso que es un asunto que debería ser abordado".

Encuesta informal sobre empleados

Buffett esgrimió durante la entrevista una encuesta informal sobre 15 de las 18 personas de las oficinas centrales de su imperio económico y explicó que él paga un 17,7% de sus ingresos entre el impuesto sobre la renta y cotizaciones sociales, frente a una media del 32,9% del personal de su oficina.

"No hay nadie en la oficina, desde la recepcionista para arriba, que pague un tipo fiscal más bajo, y yo no tengo ningún planeamiento fiscal, no tengo contables ni recurro a refugios fiscales, me limitó a cumplir lo que el Congreso de los Estados Unidos me dice que haga", relató Buffett.

Contra los gestores de hedge funds

El multimillonario, conocido por su talento para hacer dinero en inversiones de muy diferente tipo, concluyó su intervención con una diatriba contra los managers de los hedge funds, de quienes dijo que "se han gastado cantidades récord durante los últimos meses en dar dinero para las campañas electorales. ¿Quién representa a la mujer de la limpieza?".

Esta no es la primera vez que Buffett critica el sistema fiscal norteamericano.

El pasado mes de junio, durante un selecto encuentro organizado por la campaña de Hillary Clinton a la presidencia de los Estados Unidos, Buffett ya dijo que los 400 asistentes a esa reunión, todos ellos personas de alta posición e ingresos, "pagamos una parte menor de nuestros ingresos en impuestos que nuestras recepcionistas o nuestras lavanderas".

http://www.eleconomista.es/otros-sectores/noticias/306030/01/70/Warren-Buffett-se-indigna-dice-pagar-menos-impuestos-que-cualquiera-de-sus-empleados.html


”A la gente rica en este país le está yendo tan bien, digo, nunca hemos estado mejor. Es una guerra de clases, mi clase está ganando." Esa es la conclusión a que llegó hace unos meses el segundo hombre más rico del mundo, el especulador financiero Warren Buffet.

http://www.socialismo-o-barbarie.org/eeuu/050828_a_sindicalismo.htm

http://www.pilgrimprivate.com/index.php?action=news

martes, 27 de noviembre de 2007

27 de Noviembre, Aniversario de la DECISIÓN PERONISTA



"Mañana exactamente se conmemoraran 64 años que el General Perón creara la Secretaria de Trabajo y Previsión.

Quizás suene a peronista tramontano, sobre todo en relación a aquellos que recordar el cordobazo, el viborazo y la figura de Agustín Tosco, les parezca una maravilla. Porque mañana hace apenas 64 años y hace al mismo tiempo casi toda una vida, cambiaba la inserción de la clase trabajadora en la vida política de la Republica.

Y desde esa fecha al 17 de Octubre de 1945 no llegan a los dos años donde las transformaciones alcanzan su paroxismo, con la jornada culminante, en la que un movimiento social, es protagonista pacifico de un cambio, sin parangón en el resto del mundo"

Con estas palabras el Compañero HARD recordó el nacimiento de una forma de hacer política.

Que transformo la realidad, hasta tal punto, que hoy la principal figura de la Oposición la asume como la única viable.

“Soy una republicana con decisión peronista", se definió Carrió. Dijo que a la "decisión" del peronismo de impulsar la justicia social, "le faltó República".

Siempre es gratificante encontrar intelectuales que no son del palo que confirman nuestras tesis mas menospreciadas.

Como Escude, un antiperonista confeso, investigando sobre las “mentiras” peronistas se encontró con la Verdad.

No era paranoia, Estados Unidos discrimino a la Argentina durante los años 40 y 50.

En su libro "Sindicalismo y peronismo, los comienzos de un vínculo perdurable", Hugo del Campo, pone luz en un aspecto crucial del poder político.

Una de sus frases más provocadoras:

"Mi tesis es que el ascenso de Perón es una necesidad del sindicalismo de esos primeros años cuarenta.

Me atrevo a decir: si Perón no hubiese existido, los sindicalistas lo hubieran inventado".

Por supuesto no coincido con todas sus conclusiones, pero la masa de fuentes primarias, documentos sindicales, de la CGT, discursos de Perón, documentos orales -de aquellos que no escribieron sus memorias-; son fundamentales.

Desmiente que haya sido un aventurero nazifascista que engaño a los “pobres”.

“El peronismo impone una política económica donde los obreros obtienen un inédito beneficio: se quedan con el 50 % de la renta nacional.

Eso no había ocurrido nunca en la Argentina, ni en Latinoamérica.

En términos reformistas, los obreros con Perón obtuvieron las máximas reivindicaciones posibles.

Sólo una revolución obrera hubiese otorgado mayores beneficios

Esa década se impregnó en la memoria popular hasta el día de hoy: prosperidad, pleno empleo, sueldos dignos, y demás.

Luego, con la Revolución Libertadora, se inicia un proceso progresivamente inverso, que sumado a la proscripción política del peronismo lo mitifica y engrandece aún más.

Se transformó en el paraíso perdido, la década de oro”

Se que muchos dirán que es imposible regresar, no existen ni las condiciones objetivas ni las dirigencias para lograrlo.

Pero la esperanza no se pierde; la Guerra Cultural, por medio de la persuasión y el ejemplo sigue logrando Victorias impensadas.

“La candidata presidencial de la Coalición Cívica habló ayer ante cerca de 40 hombres de negocios de la Asociación Empresaria Argentina, que la convocó en su ronda con los candidatos.

A su lado, estuvo Alfonso Prat Gay, que ocuparía el ministerio de Economía en un eventual gobierno suyo.

Carrió apareció por el Sofitel junto a las candidatas Patricia Bullrich y María Eugenia Estenssoro.

En el hall la esperaban, Luis Pagani (Arcor) y José Cartellone (del grupo Cartellone), junto a Enrique Olivera, de la Coalición Cívica”

Que diferencia con el humilde acto de hace 64 años, donde una simple disposición administrativa, convertía a un Departamento ignoto en la Secretaria de Trabajo y Previsión.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Guy de Maupassant y la Burguesía argentina

Annus terribilis, es la mejor descripción que le cabe al periodo 2001 al 2003.

Además de la jerarquía y prestigio que le dio al pronunciarlo The Queen.

Alejándonos del riesgo de disolución social, los sospechosos de siempre, solo saben del desprecio.

Guy de Maupassant no solo fue uno de los grandes cuentistas realistas, fue un anatomista despiadado y cruel de las miserias de la burguesía.

Sus personajes son prototipos universales, como dice la RAE en la 2ª acepción de la palabra.

Ejemplar más perfecto y modelo de una virtud, vicio o cualidad.

En Bola de Sebo tenemos una galería de personajes burgueses, de Derechas a Izquierdas, todas sus conductas están descriptas.

Solo un personaje desentona, es la que le da nombre al cuento.

Setenta y cinco años mas tarde, durante la Libération, mujeres obligadas al mismo sacrificio, sufrieron el escarnio de ser rapadas; no por los que resistieron.

Sino por los que callaron, escondidos en sus madrigueras, que son fieles al imperativo sartreano, "l'enfer, c'est les autres".

Existe mucha controversia sobre la renacida etiqueta, Gorila.

Se argumenta que el peronismo no existe, por lo tanto su antitesis social no tiene razón de ser.

También se refutan las comparaciones de conductas, utilizando vastos aparatos eruditos, producidos por notables Intelectuales de los Centros Imperiales.

Como si La Matanza fuera una "banlieue" y Palermo Montmartre, sin análisis, comparación y crítica.

Quizás los Ilustrados Bienpensantes, que disfrutan de su Autonomía, tengan razón.

Yo soy tan solo un hijo de proletarios, con una educación asistemática y aluvional.

Pero no pueden negar las similitudes en los comportamientos de los personajes del cuento.

Es mas discutible, mi identificación de Bola de Sebo con la Mazorca; ese hato de impresentables, de dudosa reputación y conductas reprobables.

Pero, “Dejémoslo ahí”, como decía el Guru de los 90.

Por eso comparto el final, que tiene tanta actualidad, para mí.

En el link, lo tienen completo, para que puedan disfrutarlo como corresponde a una Obra de Arte.




Sólo faltaba Bola de Sebo, y al fin compareció.

Se presentó algo inquieta y avergonzada; cuando se detuvo para saludar a sus compañeros, hubiérase dicho que ninguno la veía, que ninguno reparaba en ella. El conde ofreció el brazo a su mujer para alejarla de un contacto impuro.

La moza quedó aturdida; pero sacando fuerzas de flaqueza, dirigió a la esposa del industrial un saludo humildemente pronunciado. La otra se limitó a una leve inclinación de cabeza, imperceptible casi, a la que siguió una mirada muy altiva, como de virtud que se rebela para rechazar una humillación que no perdona. Todos parecían violentados y despreciativos a la vez, como si la moza llevara una infección purulenta que pudiera comunicárseles.

Fueron acomodándose ya en la diligencia, y la moza entró después de todos para ocupar su asiento.

Como si no la conocieran. Pero la señora Loiseau la miraba de reojo, sobresaltada, y dijo a su marido:

-Menos mal que no estoy a su lado.

El coche arrancó. Proseguían el viaje.

Al principio nadie hablaba. Bola de Sebo no se atrevió a levantar los ojos. Sentíase a la vez indignada contra sus compañeros, arrepentida por haber cedido a sus peticiones y manchada por las caricias del prusiano, a cuyos brazos la empujaron todos hipócritamente.

Pronto la condesa, dirigiéndose a la señora Carré-Lamdon, puso fin al silencio angustioso:

-¿Conoce usted a la señora de Etrelles?

-¡Vaya! Es amiga mía.

-¡Qué mujer tan agradable!

-Sí; es encantadora, excepcional. Todo lo hace bien: toca el piano, canta, dibuja, pinta... Una maravilla.

El industrial hablaba con el conde, y confundidas con el estrepitoso crujir de cristales, hierros y maderas, oíanse algunas de sus palabras: "...Cupón... Vencimiento... Prima... Plazo..."

Loiseau, que había escamoteado los naipes de la posada, engrasados por tres años de servicio sobre mesas nada limpias, comenzó a jugar al bésique con su mujer.

Las monjitas, agarradas al grueso rosario pendiente de su cintura, hicieron la señal de la cruz, y de pronto sus labios, cada vez más presurosos, en un suave murmullo, parecían haberse lanzado a una carrera de oremus; de cuando en cuando besaban una medallita, se persignaban de nuevo y proseguían su especie de gruñir continuo y rápido.

Cornudet, inmóvil, reflexionaba.

Después de tres horas de camino, Loiseau, recogiendo las cartas, dijo:

-Hace hambre.

Y su mujer alcanzó un paquete atado con un bramante, del cual sacó un trozo de carne asada. Lo partió en rebanadas finas, con pulso firme, y ella y su marido comenzaron a comer tranquilamente.

-Un ejemplo digno de ser imitado -advirtió la condesa.

Y comenzó a desenvolver las provisiones preparadas para los dos matrimonios. Venían metidas en un cacharro de los que tienen para pomo en la tapadera una cabeza de liebre, indicando su contenido: un suculento pastelón de liebre, cuya carne sabrosa, hecha picadillo, estaba cruzada por collares de fina manteca y otras agradables añadiduras. Un buen pedazo de queso, liado en un papel de periódico, lucía la palabra "Sucesos" en una de sus caras.

Las monjitas comieron una longaniza que olía mucho a especias y Cornudet, sumergiendo ambas manos en los bolsillos de su gabán, sacó de uno de ellos cuatro huevos duros y del otro un panecillo. Mondó uno de los huevos, dejando caer en el suelo el cascarón y partículas de yema sobre sus barbas.

Bola de Sebo, en la turbación de su triste despertar, no había dispuesto ni pedido merienda, y exasperada, iracunda, veía cómo sus compañeros mascaban plácidamente. Al principio la crispó un arranque tumultuoso de cólera, y estuvo a punto de arrojar sobre aquellas gentes un chorro de injurias que le venían a los labios; pero tanto era su desconsuelo, que su congoja no le permitió hablar.

Ninguno la miró ni se preocupó de su presencia; sentíase la infeliz sumergida en el desprecio de la turba honrada que la obligó a sacrificarse, y después la rechazó, como un objeto inservible y asqueroso. No pudo menos de recordar su hermosa cesta de provisiones devoradas por aquellas gentes; los dos pollos bañados en su propia gelatina, los pasteles y la fruta, y las cuatro botellas de burdeos. Pero sus furores cedieron de pronto, como una cuerda tirante que se rompe, y sintió pujos de llanto. Hizo esfuerzos terribles para vencerse; irguióse, tragó sus lágrimas como los niños, pero asomaron al fin a sus ojos y rodaron por sus mejillas. Una tras otra, cayeron lentamente, como las gotas de agua que se filtran a través de una piedra; y rebotaban en la curva oscilante de su pecho. Mirando a todos resuelta y valiente, pálido y rígido el rostro, se mantuvo erguida, con la esperanza de que no la vieran llorar.

Pero advertida la condesa, hizo al conde una señal. Se encogió de hombros el caballero, como si quisiera decir: "No es mía la culpa".

La señora Loiseau, con una sonrisita maliciosa y triunfante, susurró:

-Se avergüenza y llora.

Las monjitas reanudaron su rezo después de envolver en papel el sobrante de longaniza.

Y entonces Cornudet -que digería los cuatro huevos duros- estiró sus largas piernas bajo el asiento delantero, reclinose, cruzó los brazos, y sonriente, como un hombre que acierta con una broma pesada, comenzó a canturrear La Marsellesa.

En todos los rostros pudo advertirse que no era el himno revolucionario del gusto de los viajeros. Nerviosos, desconcertados, intranquilos, removíanse, manoteaban; ya solamente les faltó aullar como los perros al oír un organillo.

Y el demócrata, en vez de callarse, amenizó el bromazo añadiendo a la música su letra:

Patrio amor que a los hombres encanta,
conduce nuestros brazos vengadores;
libertada, libertad sacrosanta,
combate por tus fieles defensores.

Avanzaba mucho la diligencia sobre la nieve ya endurecida, y hasta Dieppe, durante las eternas horas de aquel viaje, sobre los baches del camino, bajo el cielo pálido y triste del anochecer, en la oscuridad lóbrega del coche, proseguía con una obstinación rabiosa el canturreo vengativo y monótono, obligando a sus irascibles oyentes a rimar sus crispaciones con la medida y los compases del odioso cántico.

Y la moza lloraba sin cesar; a veces un sollozo, que no podía contener, se mezclaba con las notas del himno entre las tinieblas de la noche.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/fran/maupassa/bolasebo.htm