Desde el punto de vista de los ingenieros, la mecánica del
Edsel fue un acierto.
El Falcón y el Mustang son sus descendientes directos.
El fracaso paradigmático fue de marketing estratégico, más
que malinterpretar los datos de la investigación de mercado, se realizaron las
preguntas incorrectas a los sujetos equivocados.
En lenguaje de barrio, confundieron a Janis Joplin con Doris
Day.
En resumen, los profesionales e idóneos están rezando para
que no les suceda lo de Javier Otaegui o lo de Misiones.
Que al fin de cuentas fueron mas problemas metodológicos,
que de “instalación” u “operativos”.


