“Los
caudillos mantenían el Partido Conservador y juntaban los votosparauna élite intelectual que residía en Buenos Aires,desde
donde dirigía la agrupación y acaparaba las bancas en el Congreso,dejando
los cargos en la Legislatura provincial para los dirigentes de las secciones
electorales.”
HARDOY,
Emilio:Qué son los conservadores en la Argentina, Sudamericana, Buenos Aires, 1983, p. 17
Formación
y crisis de una elite dirigente en el peronismo bonaerense, 1946-1951.*
Aún
esas antinomias, si se toman como subordinantes y no como subordinadas"
encierran peligros considerables, yel
mayor de ellos es omitir la singularidad de la configuración geográfica,
histórica y social argentina, que es su núcleo urbano de 12 millones de
habitantes y 60% de la población obrera, de la que necesariamente -a mi juicio-
debe brotar también la singularidad de nuestro proceso revolucionario.
Hecho
que por ahora apuntamos sin perjuicio de intentar desarrollarlo por separado.
La
organización para la resistencia difiere en aspectos sustanciales de la
organización para la guerra.
Esta
última es centralizada, homogeneizada a través del funcionamiento partidario y
dependiente de un aparato especializado.
La
organización de la resistencia se basa en grupos reducidos e independientes
cuyo nexo principal es la unidad por la doctrina (a expensas de la unidad
funcional) y que en función de una gran autonomía táctica rescata hasta cierto
punto la "inteligencia" del cuadro individual.
Énfasis
sobre "los millares de pequeñas victorias" más que sobre las
operaciones espectaculares en que se fundamentan las grandes represalias.
¿“Cristinización”
del “Mauricismo” de paladar negro?, ¿2015/17 = 2011/13?
¿El “Relato”
como placebo emocional ante la ausencia de “resultados” concretos y palpables?
Los
celacantos, su regreso en realidad, aterra al Republicanismo “lucido”; sumando
angustia ante un frente externo absolutamente subvertido.
"La
lucha de clases resurge políticamente con ocasión del duelo que enfrentará en
la segunda vuelta al liberal Emmanuel Macron y a la soberanista Marine Le
Pen", se dice en este artículo publicado —esto es lo más significativo— en
"Le Figaro", el periódico de la burguesía conservadora.
……
El electorado
de Macron aglutina la Francia a la que le van bien las cosas, la Francia
optimista, la Francia que gana bien su vida, esos viejos faros del antiguo
mundo: esa Francia “abierta”, generosa porque tiene los medios de serlo.
La Francia de
Marine Le Pen es la Francia que sufre, la que se inquieta.
Se inquieta de
su futuro, de sus fines de mes, sufre viendo cómo los grandes empresarios ganan
enormidades de dinero, protesta frente a la increíble arrogancia de esa
burguesía que le da lecciones de humanismo y de progresismo desde lo alto de
sus 5.000 euros mensuales.
La Francia de
Le Pen perderá sin duda frente al “frente republicano” que se está preparando.
Piénsese lo
que se piense de la candidata del Frente Nacional, hay en su previsible derrota
una especie de injusticia patente: la Francia de arriba se dispone a confiscar
a las clases populares la elección presidencial, la única elección en la que se
empeña verdaderamente su destino.
Bastaba
constatar la noche del pasado domingo la diferencia entre los militantes de
Macron —consultores famosos, estudiantes de empresariales, seguros de su
superioridad de clase— y los de Le Pen, gente sencilla, tímida, que no domina
los códigos sociales y mediáticos.
¡Qué
contraste también entre el ambiente vulgar, de discoteca, en la fiesta de
Macron, y el baile improvisado en donde Le Pen!
Tras esa
lucha de clases se esconde un enfrentamiento entre dos concepciones del mundo.
La concepción
liberal y universalista, que no cree ni en el Estado ni en la nación; y la
visión que hoy se denomina populista o también soberanista, que quiere restaurar
el Estado, las fronteras y el sentido comunitario frente a los desastres de la
globalización.
Es el gran
combate que, en últimas, sigue en pie desde 1789.
Del “Paris enclavado en
África” al “Francia también es África”.
¿Cómo
reconocer hoy el mapa electoral de Francia en un instante tan próximo en el
tiempo como el año 2002, cuando todavía el 43% de los obreros industriales y,
más en general, el 39% de los trabajadores por cuenta ajena votaban
disciplinadamente a la izquierda?
Apenas tres
lustros después, y para asombro de la concurrencia, el primer partido de los
trabajadores franceses, y con notable diferencia sobre el resto, es el
ultramontano Frente Nacional.
Así, entre
los trabajadores que ahora mismo tienen decidido ya ir a votar, Le Pen
acapararía prácticamente la mitad de las voluntades, un 44% de los votos.
En sus
antípodas, Hamon, el muy anodino ganador de las primarias socialistas,
únicamente atraerá un raquítico 12% del voto de las aún llamadas clases
populares.
Pero es que
en el campo de derecha ocurre otro tanto de lo mismo: la correlación
estadística positiva entre el nivel de renta y la adscripción a las siglas
políticas de sesgo más conservador también se está desvaneciendo a pasos
agigantados.
Mientras tanto en el
culo del mundo la “grieta”, como corresponde a su simbología sexual, se pone a “parir”
asombro y perplejidad.
Acaso los
distingan cuatro atributos: valores, creatividad, visión y disposición al
diálogo.
Por empezar,
los valores de estas personas y organizaciones no pertenecen a la vulgata de la
moral, sino que expresan un difícil equilibrio entre ideales e intereses.
El
reconocimiento de los intereses evita el platonismo.
Supone asumir
que la vida social está atravesada por una lucha constante de posiciones
contrapuestas que, sin embargo, deben ser conciliadas en orden al bien común.
El segundo
atributo es la creatividad.
Ser creativo
implica la capacidad de combinar de manera original los elementos de un
problema para extraer de ellos un nuevo significado.
La
creatividad abre la puerta al siguiente atributo: la visión.
Los creativos
son visionarios.
Miran más
allá, salen de lo convencional, exploran, muestran que las fronteras pueden
ampliarse.
Para eso
abandonan la aldea.
Los
visionarios se actualizan, observan y estudian el mundo para encontrar en él
las respuestas o las nuevas preguntas que plantea la evolución.
Sin embargo,
quizá ninguna de esas cualidades tendría sentido si no fueran acompañadas por
la disposición a dialogar.
No se trata
de un diálogo ingenuo que supone una equiparación ficticia de los
participantes.
En una
sociedad fracturada por los desequilibrios y la desigualdad, aturdida por el
poder, el diálogo se parecerá más a un "habla plural", en los
términos de Maurice Blanchot, que a un encuentro bucólico entre iguales.
Dialogar,
según Blanchot, es desgarrador, "consiste primero en intentar acoger a lo
otro como otro en su irreductible diferencia".
Significa
salir de la "fascinación de la unidad" más propia de los dioses que
de los hombres.
Es el riesgo
angustiante de abrirse a lo distinto, por encima de las certezas del grupo
primitivo.
Lecciones
para cavadores de la grieta.
Y para
cultores del altruismo indoloro y el marketing de la virtud.
Es la
pregunta que hay que hacerse cuando de habla de “militancia” y “Aparato”.
Para la
Academia ambos son los funcionarios, electos o designados, mas los “rentados”
por el Partido.
El resto de
los “activistas”, que “pagan” en lugar de “cobrar”, sea en moneda o con trabajo
“gratuito”; los consideran “insignificantes” e “insoportables”.
Ese fue el
“error” de la “cafieradora” en la interna del 88; los apoyaban el grueso de los
Legisladores nacionales y provinciales, mas los Apparátchik de las sedes.
Mientras que
el Turco se había “pateado” desde el 82 cada una de las agrupaciones y básicas
de todo el país.
En el
Conurbano, ese territorio tan tenebroso, comenzó por las OLP que crearon los
provincianos expulsados de sus lugares de nacimiento.
En el 89 me
consta que existían mas de 1000 entidades en la PBA, los censamos desde el Municipio
de Morón para las primeras fiestas de Colectividades; que no eran solo para los
extranjeros, sino también para los “extra-provinciales”.
Ya en ese
entonces se notaba la “diferencia de clase” que marcaba la General Paz; de un
lado los provincianos “porteñizados” mayoritariamente ABC1 en sus provincias; y
del otro los provincianos “conurbanizados” en Villas, Asentamientos y Barrios
periféricos.
Donde era
muy fácil confundir a tucumanos y salteños con “bolitas”; y a correntinos y
chaqueños con “paraguas”.
La “Desorganización
Organizada”, mas que la “estructuración” demo-liberal o marxista, “aplico” la
dualidad del Movimiento Obrero Organizado de nuestro país.
Una
“superestructura” de “liberados”, equivalentes a los Apparátchik, que da
soporte logístico y profesional a la “masa”.
Pero también
existen los “Cuerpos de Delegados de Base”, firmemente anclados en los lugares
de trabajo.
A pesar de
la “Ofensiva” de los últimos 40 años, nuestro país tiene un nivel de
sindicalización sin paragón a nivel global.
Pedro Sánchez,
el depuesto, en el último año ha ¿copiado? al Carlos Saúl en su estrategia de
enfrentar por abajo a quienes lo depusieron.
¿Casualidad
o Causalidad?
No solo los
de Podemos son ávidos “consumidores” de los “debates digitales” de la ultima
década en nuestro país; también lo suelen hacer los “naranjas”, “gaviotas” y
“puños en rosa”.
Para desazón
de muchos “superadores” y Academicos.
Por otro
lado, muchos “cultores” de la Unidad de “listas unitarias” deberían tomar nota
de lo que esta sucediendo no solo mas allá del Océano.
El “Evita”
esta “medido y pesado” por las Usinas de ultramar, al igual que Felipe S y
Florencio R; tanto por “fuera” como por “dentro”.
Si hasta al
lisboeta se le escapan “fallidos”, “cerrado” da mas cerca del 30 que del 40;
mientras que “abierto” esta mas próximo al 60 que al 50.
PD, quienes
no lo entienden “ahora”, lo harán en un par de años, pero como en 2015 será
demasiado tarde.
Tanto
correr, para entrar en la posmodernidad, que al final nos alcanzo el “pasado
insepulto”.
A 62 años de
la primera erradicación radical del peronismo, y a 60 de la primera insumisión
electoral de este contra la Republica, los celacantos han regresado.
La
perpendicularidad de los “ejes/clivajes” de Ostiguy emerge con una virulencia
que desde el Proceso y su Cría, el AlfonCinismo, no se veía por estos lares.
La tersa y
pulcra unimensionalidad horizontal de Derechas a Izquierdas “abollada” por la
verticalidad, brutalmente primitiva y descarada, del “Arriba contra el Abajo”.
El PRO no se
“gesto”, ¿diseño?, luego del “colapso del Estado” del 2001 para “administrar”
la Republica con el Pan radicalismo y sus huestes burguesas.
Sino todo lo
contrario, “copar” la cúspide del
“Partido del Orden”, con el beneplácito de los “superadores” Nac&Pop;
desgarrados de tanta ansia por “volver” a SU “lugar” en la Cosa Publica.
Como en los
tiempos “dorados” del menemismo, Opositores en tubos catódicos, denunciadores a
3 columnas, y subsidiados de las Fundaciones Internacionales.
Una “división
del trabajo ideológico” donde el “progresismo” se hacia cargo de los llamados
Sectores Medios “ilustrados”, aka Burguesías Culturales y Administrativas.
Mientras los
“gerentes” del Establishment “disciplinaban” al Vulgo o Chusma, del supuesto
“pueblo peronista” o Clases populares.
“I would
prefer not to” de
Melville fue la sorprendente respuesta, no solo ahora sino durante la ultima
década y media, con los desagradables efectos secundarios de la negativa.
Pero el
“mundo”, al que se quiere “regresar”, es un despelote tan monumental que ya
parece Argentina.
Y las peores
intuiciones se han confirmado, donde “termina” el “Estado” es donde “comienza
el peronismo”.
La tan
mentada “Sociedad Civil” solo sabe “actuar” como “peronismo puro y duro”,
inmune a los Decretos y los magazines de prime time, con su travestismo bien
pensante de Academias de Ciencias Morales y Estéticas.
En Velorios
y Bautizos de las periferias socio-políticas, actos socio-culturales
integradores de la plebe, ya se están “midiendo y pesando” la Herencia que nos
dejan Mauricio y Cambiemos.
Las Urnas
vociferaran los gritos primales en papel impreso, cambiando sangre por tinta,
piel y huesos desgarrados por corte de boleta.